Dialogamos en nuestro programa radial “Vivos y Sueltos” con el padre Pepi Duarte sobre el impacto de las redes sociales en adolescentes y la necesidad de recuperar valores y vínculos.
En medio de la preocupación por amenazas en escuelas y el uso de redes sociales por parte de adolescentes, el padre Pepi Duarte planteó la necesidad de ir más allá de los hechos puntuales y comprender el fenómeno en un contexto más amplio.
“El mundo cambió profundamente desde 2010 con la irrupción de lo digital. No solo cambió la forma de comunicarnos, sino también de percibir la realidad y vincularnos”, explicó. En ese sentido, advirtió que muchas veces se reacciona sin análisis, cuando el desafío es comprender antes de actuar.
Nativos digitales y adultos desbordados
Duarte señaló una brecha generacional clave: mientras los adultos son “analfabetos digitales”, los jóvenes son nativos de un entorno que no conocen sin tecnología.
“Este mundo muchas veces nos queda grande a los adultos. Los chicos nacieron en él y lo viven como algo natural”, sostuvo, remarcando que esto exige nuevas formas de acompañamiento familiar y educativo.
Redes sociales, identidad y presión
Uno de los ejes centrales fue el impacto de las redes en la construcción de identidad. El sacerdote advirtió que los adolescentes tienden a reflejarse en modelos irreales, lo que genera frustraciones y conductas problemáticas.
“En redes se muestra lo que se quiere mostrar. Nuestros chicos se miran en ese espejo y quieren parecerse a eso”, explicó. También alertó sobre el acceso temprano a contenidos sensibles y la influencia de dinámicas digitales que pueden derivar en ansiedad, aislamiento o violencia.
“No alcanza con castigar: hay que comprender”
Duarte fue claro al cuestionar respuestas simplistas: “La solución no es solo castigar o buscar culpables. Es un problema mucho más profundo”.
En cambio, propuso recuperar valores previos a lo digital, como el diálogo cara a cara, la empatía y el tiempo compartido en familia. “No se trata solo de estar conectados, sino de estar juntos”, remarcó.
Claves para padres: límites, diálogo y presencia
En su mensaje final, dejó una serie de orientaciones para las familias:
- Orden y refugio: poner límites claros, pero con contención afectiva.
- Aceptar la frustración: permitir que los hijos desarrollen paciencia y creatividad.
- Valorar el potencial: más allá de lo que muestran en redes.
- Amor y acompañamiento: como base del desarrollo personal.
“El rol de los padres no es ser expertos en tecnología, sino buscar el bien de sus hijos”, concluyó.
Una invitación a seguir reflexionando
El sacerdote también invitó a la comunidad a profundizar el tema en una charla abierta que se realizará este martes a las 20:15 en el gimnasio del Colegio San José.
Un debate que, como quedó claro, recién empieza y atraviesa a toda la sociedad.
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