La multinacional acordó con los empleados que aún permanecían en el establecimiento el pago de indemnizaciones según la legislación laboral anterior, más cuatro salarios adicionales.
La multinacional Electrolux formalizó el cierre de su planta en Rosario luego de alcanzar un acuerdo por las indemnizaciones con los 200 trabajadores que todavía permanecían en el establecimiento.
El convenio se firmó el lunes, un día antes del vencimiento de la conciliación obligatoria, y establece el pago de las indemnizaciones calculadas de acuerdo con la legislación laboral anterior, lo que representa un monto mayor, más una suma equivalente a cuatro salarios adicionales.
La decisión marca el final de la producción en la fábrica rosarina, donde los freezers eran el último producto que se fabricaba. La empresa dejará de producir en ese establecimiento, aunque continuará con su actividad comercial en Argentina y abastecerá el mercado con productos importados.
Una negociación que se extendió durante 20 días
El anuncio del cierre, realizado en septiembre, sorprendió a los 200 trabajadores de la firma. Tras varias manifestaciones frente al Ministerio de Trabajo, se logró frenar los despidos y abrir una instancia de negociación que se extendió durante 20 días.
En ese momento, los representantes sindicales consideraron que la apertura del diálogo era un primer paso positivo, impulsado por la organización de los propios operarios. Sin embargo, también advirtieron que la multinacional había ratificado su decisión de cerrar definitivamente las operaciones en Rosario.
El acuerdo alcanzado el lunes confirmó ese escenario y permitió establecer las condiciones económicas para la desvinculación de los trabajadores que seguían en la planta.