El subsecretario de Regulación y Fiscalización, Gustavo Amann, habló este sábado con CIUDAD TV sobre la situación de colapso del cementerio San Francisco Solano, lo que plantea una disyuntiva en cuanto a poder cumplir con los protocolos establecidos para el destino final de cuerpos con COVID-19. Contó que, al inicio de la gestión, el primer comunicado de la Dirección General del Cementerio “fue que ya venían colapsados desde hace bastante tiempo”. Se habla de una falta de espacio que se viene advirtiendo desde hace 10 años, lo que derivó primeramente en aumentar el número de nichos, “se empezó a construir y se llegó a un número por lo menos para sostener la situación de la cantidad de fallecidos diarios que tiene ese servicio, de un promedio de cinco por día y entre 1300 y 1400 al año”, comentó.
El 12 de marzo, cuando empieza el Municipio capitalino a tomar algunas acciones en el marco de la pandemia, una de las cuestiones que forman parte del protocolo establecido por la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud de la Nación tiene que ver con recomendaciones en cuanto a los cementerios.
“esto fue cambiando. La pandemia en el mundo hizo que se hagan estas fosas comunes en muchos lugares, por la cantidad de fallecidos; inicialmente, los fallecidos iban a crematorio. Entonces, por la cantidad de cuerpos que tuvieron, no daban abasto los crematorios así que empezaron a hacer fosas comunes. Esto hizo que los protocolos cambien, que pasen de crematorios a gestionar el entierro de los cuerpos. El problema está en que nosotros no tenemos lugar en tierra, tenemos nicho, y las normativas nacionales y las convenciones internacionales sostienen que los dos lugares a donde pueden ir es a crematorio o a tierra”.
Frente a este escenario y ante la posibilidad de un aumento en el número de muertes por COVID-19, el Municipio comunicó la situación. “Hicimos un informe para comentar más que nada al sistema privado de salud, a salud pública y a las funerarias, para ver cómo podemos coordinar. Porque este tipo de fallecidos no van a nichos. El cementerio es muy probable que no tenga la capacidad de resolución”, indicó.
En ese contexto, mencionó al Centro de Operaciones Especiales donde también se encuentra el Ejército, autoridades con quienes vienen conversando para determinar qué predio podrá ser utilizado como fosa común, “porque lo que no tenemos es el espacio”. “Esa va a ser una decisión del Ejecutivo provincial que deberá decir dónde y cómo hacer. Nosotros no nos sacamos el problema de encima, lo primero que hicimos fue hacer un convenio con una empresa para tratar de llevar los cuerpos para cremación”. En relación a esto, señaló que las últimas muertes que se produjeron fueron de la etnia Toba. indicó que “hay un trasfondo cultural que hay que respetar. Ellos vuelven a la tierra, aunque les ofrecimos la posibilidad de cremación. Entonces, respetando la decisión y la convicción cultural de esta etnia fuimos muy respetuosos, le ofrecimos, pero no nos sacamos de encima el problema”.
Consultado por los protocolos en caso de que una persona sea velada, indicó que “uno de los servicios que no se flexibiliza es hacer el velatorio con el fallecido. El ritual cristiano habitual de tener unas horas velorio no se puede hacer porque no puede haber conglomerado de personas por la transmisión del virus”. Informó que las salas velatorias están habilitadas solo para dejar el féretro, permitir el ingreso de uno o dos familiares, no hacer el velatorio y se lo pasa a un nicho. “En los casos de COVID-19, hay protocolos para el manejo de cadáveres con COVID-19 que viene desde la institución donde se produjo el fallecimiento. Van dentro de una bolsa especial, sellada, pulverizada con hipoclorito de sodio. Esa bolsa se coloca en el ataúd y el ataúd vuelve a ser pulverizado. es todo un proceso y a su vez la gente que maneja los cuerpos con COVID tienen normas de bioseguridad muy interesante. El manejo ya está determinado, el tema es el destino final de a dónde van a ir los cuerpos. Y esto va depender de la cantidad de fallecidos. Si ya está saturado el cementerio tenemos que establecer dónde se van a disponer estos cuerpos.
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