Cayeron más de 200 milímetros en distintos puntos de la región, generando anegamientos, calles intransitables y preocupación en varias localidades del norte provincial.
Las abundantes precipitaciones registradas en las últimas 24 horas en Reconquista y gran parte del norte santafesino provocaron anegamientos, dificultades en la circulación y preocupación entre los vecinos, con acumulados de agua que en varios sectores superaron ampliamente los 200 milímetros.
En Reconquista, algunos barrios alcanzaron registros de hasta 220 mm, mientras que en Avellaneda Oeste se reportaron 172 mm y en barrio Norte de Avellaneda nuevamente picos de 220 mm.
Registros elevados en todo el departamento General Obligado
El fenómeno se extendió con fuerza en distintas localidades, donde se destacaron valores como Arazá (242 mm), Barros Pazos centro (240 mm), Víctor Manuel (230 mm), Fortín Olmos (230 mm), Colonia Durán (220 mm) y Monte Carlo (210 mm). También se informaron 205 mm en barrio Lanceros y 200 mm en Garabato.
En Malabrigo, los registros fueron igualmente significativos: 190 mm en el centro, 182 mm en zona del aeroclub y 145 mm en barrio Santa Rosa. A su vez, se reportaron valores elevados en Los Laureles (190 mm), San Manuel (185 mm), Km 302 (182 mm), La Gallareta (180 mm) y Margarita (170 mm).
En el área de Romang, se midieron 162 mm al norte del aeroclub y 202 mm en Nueva Romang. En tanto, en Villa Ocampo se registraron 104 mm, en Las Toscas y Las Garzas 85 mm, junto a otros valores como 138 mm en Tartagal, 140 mm en Cañada Ombú, 127 mm en Santa Ana, 110 mm en Golondrina y 110 mm en Los Tábanos.
San Javier también entre las zonas afectadas
En el departamento San Javier, las lluvias también fueron intensas: San Javier 120 mm, Romang 118 mm, Alejandra entre 125 y 145 mm, Colonia Durán 210 mm, La Brava 140 mm, Colonia Teresa 135 mm y Cacique Ariacaiquín 130 mm.
Preocupación por el escurrimiento del agua
Las intensas lluvias provocaron calles anegadas, caminos rurales intransitables y campos saturados, generando preocupación ante la posibilidad de nuevos eventos climáticos y la lenta evacuación del agua en una región ya afectada por excesos hídricos.
Organismos de emergencia y autoridades locales continúan en alerta y monitoreo permanente, brindando asistencia en las zonas más comprometidas.