Hoy se realizó una audiencia para revisar la medida cautelar de Rolando Quarin, de 58 años, acusado de abuso contra dos empleadas municipales.
El juez autorizó un botón de pánico, tobillera electrónica y dispositivo de geolocalización para el acusado, además de imponer reglas de conducta. Se solicitó una pericia médica que determinara si el acusado podía estar bajo prisión preventiva debido a su riesgo médico, y el médico policial concluyó que no era necesario.
Aunque la fiscalía y el CAJ pedían otra pericia con un especialista, la defensa se opuso. El juez decidió que el acusado siga detenido, pero en su casa. Se estableció una distancia entre la casa del acusado y las víctimas para evitar cualquier contacto.
El acusado tendrá restricciones de comunicación y será monitoreado mediante geolocalización en su celular. Las presuntas víctimas son PBL, de 37 años, y JAR, de 36 años, quienes denunciaron acoso sexual y hostigamiento.