Más de 400 estudiantes participaron del segundo Encuentro de Participación Comunitaria impulsado por el intendente Gonzalo Braidot. Escucharlos es clave para construir políticas públicas con visión a largo plazo, destacó el mandatario.
Tras el exitoso primer Encuentro de Participación Comunitaria, la Municipalidad de Avellaneda amplió la propuesta convocando a las juventudes de la ciudad. La iniciativa reunió a más de 400 estudiantes de distintas instituciones educativas, con el objetivo de pensar colectivamente el presente y futuro del lugar donde viven.
Escuchar a quienes también hacen ciudad
El intendente Gonzalo Braidot, acompañado por su equipo de gobierno, visitó las escuelas E.E.T.P N° 451 (ambos turnos), EESO N° 718 del barrio Don Pedro, EESOPI N° 8206 “Roberto Vicentín” y EESO N° 717. En cada institución, se generaron jornadas de reflexión, diálogo y propuestas, donde los jóvenes compartieron sus inquietudes, ideas y sueños para Avellaneda.
“Queremos que los jóvenes tengan voz en el proceso de construcción de la ciudad que imaginan”, expresó Braidot. “Sabemos que tienen una mirada propia, inquietudes particulares y mucho para aportar”.
¿Qué ven, qué cambiarían y qué sueñan?
Durante los encuentros, los equipos municipales propusieron dos dinámicas participativas:
- En un plano de Avellaneda, los estudiantes marcaron en verde lo que valoran de la ciudad, en rojo lo que cambiarían y en azul aquello que sueñan o desean para el futuro.
- Luego, resumieron su percepción de la ciudad en una sola palabra.
Entre las palabras más repetidas aparecieron “tranquilidad”, “organizada”, “limpia” y “próspera”, destacando una valoración positiva general del entorno urbano y social, aunque con espacio para mejoras concretas.
Planificación con mirada colectiva
Estas jornadas con adolescentes forman parte de un proceso más amplio, cuyo objetivo es construir una visión compartida del futuro de Avellaneda y sentar las bases de un plan estratégico integral, participativo y sostenido en el tiempo.
“Este trabajo con las juventudes no es una acción aislada, sino un paso más en un proceso que busca incluir a todos los sectores en la planificación de la ciudad”, explicaron desde el municipio.
Acompañamiento docente y compromiso institucional
La propuesta no hubiera sido posible sin el fuerte compromiso de las escuelas y sus docentes, quienes no solo acompañaron la iniciativa, sino que la asumieron como propia.
“La articulación entre el municipio y las instituciones educativas refuerza el objetivo de que la planificación urbana no sea solo una tarea técnica, sino profundamente comunitaria”, destacaron desde la Secretaría de Gobierno.
Avellaneda avanza así en una construcción colectiva del porvenir, donde los jóvenes no son espectadores, sino protagonistas activos del diseño de la ciudad que desean habitar.