Cambia el esquema de facturación: sólo se podrá incluir el costo real del servicio. Intendentes en alerta por el impacto en sus finanzas locales.
El Gobierno nacional dispuso que las facturas de servicios públicos esenciales ya no podrán contener impuestos ni tasas locales, en una medida que impacta directamente en los ingresos municipales y redefine el vínculo entre Nación y gobiernos locales.
Solo el servicio, sin extras
Mediante la resolución 267/2024, se estableció que las boletas de luz, gas y agua sólo podrán reflejar el costo del servicio contratado, prohibiéndose expresamente la inclusión de conceptos ajenos, como tasas de seguridad e higiene, aportes a bomberos o contribuciones a hospitales municipales, entre otros.
La resolución se enmarca en el proceso de desregulación del sector energético, que también incluye la fusión de los entes reguladores ENRE y ENARGAS y una transformación estructural del mercado eléctrico.
Intento previo, sin éxito
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya había intentado implementar esta medida en septiembre de 2023, mediante una resolución que no fue acatada por los municipios y que derivó en fallos judiciales dispares. Incluso se había lanzado una campaña para que los usuarios denuncien el cobro indebido de tasas locales en sus facturas.
Con la nueva disposición, el Ejecutivo busca cerrar el tema antes de que venza el plazo de delegación de facultades legislativas otorgado por el Congreso para avanzar con la desregulación de áreas clave del Estado.
Artículo clave: el 40
En el Artículo 40 del Anexo 2 del Decreto 452, el Gobierno fue contundente: “Los distintos conceptos se discriminarán en la factura al usuario, la que no podrá incluir tributos de orden local o cargos ajenos a los bienes y servicios facturados”.
La medida apunta a transparentar los aumentos tarifarios y a separar lo que corresponde al servicio energético de lo que son cargos locales, cuya inclusión en las boletas “ensucia” la percepción del costo real y genera resistencias hacia el Gobierno nacional.
Riesgo para la recaudación local
Con este esquema, los municipios perderían una herramienta clave para asegurar su recaudación, ya que al estar unificados los cargos con la factura de servicios, los usuarios pagan todo junto. Si deben abonar las tasas por separado, existe el riesgo de que no lo hagan, lo que afectaría directamente el financiamiento de los gobiernos locales.
Además, la medida abre un nuevo frente judicial: aún resta que la Justicia determine si el Ejecutivo nacional tiene potestad para prohibir a los municipios el cobro conjunto de tributos locales en boletas de servicios.
Mientras tanto, el Gobierno busca evitar cargar con la responsabilidad política por aumentos desmedidos en las facturas, y espera que la reforma del sector energético se consolide como uno de los ejes de su estrategia de desregulación estatal.