Ayer, se discutió sobre el informe presentado por los veedores de Vicentín, quienes señalaron la deuda de la cooperativa. Este tema generó una gran preocupación entre los miembros de la cooperativa, y para obtener más detalles, conversamos con el gerente de la cooperativa, Carlos Franzoy, quien nos brindó una explicación detallada sobre la situación.
Franzoy comenzó aclarando que la deuda pendiente corresponde a la factura de febrero, que venció hace aproximadamente 10 días, correspondiente al mes de enero. “Ellos venían pagando proporcionalmente, de acuerdo con el pago del personal que tienen en la cooperativa,” explicó. A pesar de los problemas, la cooperativa sigue firme en sus proyectos y trabajando para asegurar la preservación de las fuentes de trabajo, que es la prioridad.
El gerente también detalló que han mantenido varias reuniones con diferentes dirigentes para analizar la situación. “La situación es complicada, pero estamos enfocados en mitigar el impacto y preservar los puestos de trabajo,” expresó. Resaltó que están trabajando de forma coordinada y evaluando distintas estrategias para asegurar la estabilidad del complejo.
En cuanto a los rumores que surgieron, el gerente fue claro: “La cooperativa no tiene previsto hacer aumentos tarifarios debido a la deuda con Vicentín.” Esta afirmación fue rotunda, desmintiendo cualquier especulación sobre una posible subida de tarifas. Además, enfatizó que se están haciendo gestiones para resolver la situación.
También abordó el tema de la solidaridad de la cooperativa con sus asociados. “Siempre le decimos a nuestros asociados que si tienen alguna dificultad, la cooperativa estará allí para apoyarlos,” explicó, resaltando que la cooperativa históricamente ha mostrado flexibilidad con los pagos vencidos y ha demostrado buena voluntad para ayudar en momentos complicados.
Por otro lado, ante la posibilidad de que Vicentín quiebre, Franzoy manifestó que, si bien la situación es compleja, la deuda actual de la cooperativa es totalmente manejable. “Lo que tenemos pendiente es una factura de febrero que está vencida, pero no es una situación alarmante,” afirmó, mostrando optimismo respecto al futuro.
El gerente destacó que, en caso de que la situación se complique, la cooperativa está evaluando cómo evitar que el cierre de Vicentín afecte a las demás empresas que operan en el complejo. Están buscando la posibilidad de que cada empresa tenga su propio medidor para que los impactos sean menores y, en caso de que se necesiten cortes, estos no afecten a las demás.
Finalmente, recalcó que la cooperativa sigue con sus inversiones y proyectos para mantener su calidad de servicio. “Seguiremos trabajando con optimismo y responsabilidad,” concluyó.
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