El presidente de INCUPO reflexionó sobre el impacto del cambio climático, el rol de las comunidades rurales y la importancia de fortalecer la producción local y el arraigo en los territorios.
Cada 15 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Acción por el Clima, una fecha destinada a generar conciencia sobre la necesidad de tomar medidas concretas frente al cambio climático y sus consecuencias ambientales y sociales.
En ese marco, el presidente de INCUPO, Ernesto Stahringer, dialogó sobre la importancia de asumir compromisos colectivos para el cuidado del ambiente y destacó la necesidad de replantear los modelos de producción y consumo.
“La acción del hombre cambió el clima”
Durante la entrevista, Stahringer señaló que existe una creciente conciencia sobre cómo las actividades humanas impactan directamente en el planeta.
“La acción del hombre ha ido cambiando el clima, no para bien, sino de una manera peligrosa”, expresó, remarcando especialmente el uso de combustibles fósiles y la liberación masiva de dióxido de carbono a la atmósfera.
En ese sentido, sostuvo que muchas de las acciones cotidianas vinculadas al cuidado ambiental también forman parte del cuidado climático.
La influencia de la encíclica Laudato Sí
El referente de INCUPO también hizo referencia a la encíclica Laudato Sí, impulsada por el Papa Francisco, y destacó el concepto de “casa común” como eje central del compromiso ambiental.
“Nos devuelve la necesidad de emprender un camino de responsabilidad ante la crisis climática”, afirmó.
Además, remarcó que el documento plantea que no existe una crisis social separada de la crisis ambiental, sino que ambas forman parte de un mismo problema vinculado al modelo de desarrollo actual.
Producción local y compromiso comunitario
Stahringer destacó que desde INCUPO vienen trabajando desde hace años junto a pequeños productores y comunidades rurales, promoviendo sistemas de producción más sostenibles y arraigados al territorio.
En ese sentido, sostuvo que consumir productos locales también representa una forma concreta de reducir el impacto ambiental.
“Todo lo que haga que una mercadería viaje menos kilómetros contribuye al cuidado del medio ambiente”, explicó, poniendo como ejemplo la producción de leche, huevos y alimentos regionales.
El arraigo rural como desafío
Otro de los puntos destacados de la charla fue la necesidad de generar condiciones para que los jóvenes puedan permanecer y desarrollarse en las zonas rurales.
Por ello, recordó que INCUPO se encuentra impulsando campañas para recibir donaciones destinadas a fortalecer emprendimientos juveniles en el campo.
“Lo primero que necesitamos es gente viviendo en la ruralidad”, expresó.
Finalmente, invitó a la comunidad a acompañar estas iniciativas y a comprometerse con modelos de producción, consumo y desarrollo más sostenibles y solidarios.