Mientras las automotrices celebran un aumento en los patentamientos, un salto histórico del dólar genera preocupación y ajustes en los precios de los vehículos.
A pesar de un incremento del 44% en los patentamientos durante julio, las automotrices se enfrentan a un escenario desafiante: el dólar oficial saltó un 3,5% el último día del mes, alcanzando los $1380 en el Banco Nación, lo que llevó a las marcas a revisar con urgencia sus listas de precios para agosto. Las nuevas listas comenzaron con un aumento base del 3%, el doble de la tasa de inflación informada por el Indec.
Un portavoz de una de las marcas líderes del mercado comentó: “Estamos saliendo ahora mismo con la comunicación a concesionarios, con un 3,5% parejo en toda la lista”, destacando la necesidad de ajustar los precios en respuesta a la situación económica.
Ajustes necesarios para preservar rentabilidad
Las marcas, especialmente las de producción nacional, justifican estos aumentos argumentando que en la era Javier Milei, los incrementos de precios fueron inferiores a la inflación acumulada y a los porcentajes de devaluación. Esto busca, en parte, blindarse ante posibles críticas del Gobierno en los meses previos a las elecciones, donde el control de la inflación será un tema crucial. Ford, por ejemplo, ha incrementado los precios en un 3% para modelos como la Ranger, Territory, Everest y otros vehículos de producción nacional.
Crecimiento y perspectiva a futuro
Según el informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), 62.123 vehículos fueron patentados en julio, el mejor mes desde 2018, con un aumento acumulado de 71,5% en lo que va del año. Sin embargo, este crecimiento podría empezar a disminuir en los próximos meses, ya que la comparación se realiza con una base más baja debido a los niveles pandémicos registrados en 2024.
Preocupación por la rentabilidad en dólares
El análisis de otra automotriz líder reveló que, entre enero de 2024 y julio de 2025, el tipo de cambio oficial se devaluó cerca del 100%, mientras que los precios de los vehículos aumentaron solo un 75%. Esto ha generado una pérdida de rentabilidad en dólares para las empresas, que tienen un alto porcentaje de sus costos atados al dólar debido a la compra de autopartes y componentes.
Posibles cambios en la estrategia de precios
Ante esta situación, algunas empresas están evaluando la posibilidad de adoptar listas de precios dolarizadas, lo que les permitiría preservar la sustentabilidad del negocio y tener una mayor agilidad y previsibilidad ante las fluctuaciones del tipo de cambio. Las marcas premium, como es común, ya operan con precios en dólares, mientras que las importadoras manejan un mix entre pesos y dólares.
¿Qué esperar para el futuro?
El panorama sigue siendo incierto para las automotrices, que, mientras experimentan un crecimiento en ventas, enfrentan el desafío de ajustar sus precios ante un contexto económico volátil. Con el dólar oficial cercano a los $1.400, los importadores y concesionarios deberán continuar evaluando los ajustes, ya que los precios dolarizados son cada vez más necesarios para mantener el equilibrio de la industria.