La mujer, de 39 años, sufrió graves problemas de salud luego de recibir una tercera dosis. Un informe médico determinó una incapacidad del 70% y debió jubilarse de la docencia.
Una docente de Rosario obtuvo un fallo favorable de la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario, que reconoció el vínculo causal entre la aplicación de una vacuna contra el coronavirus y las graves secuelas de salud que sufrió posteriormente.
La mujer, profesora de Historia y preceptora, recibió la tercera dosis contra el Covid-19 el 9 de diciembre de 2021, esta vez con una vacuna de AstraZeneca, luego de haber recibido dos dosis de Sinopharm.
Según la presentación judicial, el mismo día de la vacunación comenzó a experimentar fuertes migrañas y debió concurrir a una guardia médica. Días después, los episodios se repitieron y su estado de salud se agravó progresivamente.
Una internación que se extendió durante 20 días
El 22 de diciembre de 2021, la docente debió ser trasladada de urgencia al Hospital Privado de Rosario, donde permaneció internada durante 20 días en coma farmacológico.
De acuerdo con lo expuesto ante la Justicia, durante ese período fue sometida a distintas intervenciones quirúrgicas, entre ellas una craneoplastia y una craneotomía, además de requerir asistencia mediante una sonda nasogástrica y otros tratamientos.
La mujer sufrió una grave lesión en el lóbulo frontal izquierdo y, posteriormente, debió realizar un proceso de neurorrehabilitación.
“Mi clienta estaba casada, con una hija menor de edad, trabajaba doble turno y tenía una vida plena. Pero luego de la tercera dosis comenzó a tener secuelas que se tornaron incapacitantes”, explicó la abogada Estefanía Vega.
Una incapacidad del 70%
Los informes médicos realizados en el ámbito del Ministerio de Educación determinaron que la docente presenta una incapacidad del 70%, situación que derivó en su jubilación del sistema educativo de Santa Fe.
A raíz de las secuelas, también debió realizar adaptaciones en su vivienda y contratar asistencia para sus actividades cotidianas y el cuidado de su hija.
La representación legal, integrada por Estefanía Vega, Luis Escobar y Andrea Nievas, había solicitado que la mujer fuera evaluada por una junta médica para establecer las consecuencias derivadas de su cuadro de salud.
El Fondo de Reparación Covid-19
En el marco del proceso, la Cámara Federal de Apelaciones de Rosario recordó la existencia del Fondo de Reparación Covid-19, creado por el Ministerio de Salud de la Nación para atender casos de personas que hayan sufrido daños en su salud física como consecuencia de vacunas destinadas a la inmunización contra el coronavirus.
Según explicó Vega, la Justicia reconoció en segunda instancia la existencia de un “nexo causal” entre la vacunación y el cuadro padecido por su clienta.
La abogada sostuvo además que el síndrome de Guillain-Barré que habría sufrido la docente figuraba entre las posibles contraindicaciones asociadas a la vacuna.
Qué sigue ahora
El próximo paso será la intervención de una comisión médica, que deberá establecer el grado de incapacidad de acuerdo con los criterios requeridos por la Organización Mundial de la Salud.
A partir de esa determinación, la defensa podrá avanzar con las acciones correspondientes para reclamar una reparación y eventualmente iniciar actuaciones contra el laboratorio.