El ingeniero Diego León brindó detalles sobre la obra penitenciaria de máxima seguridad que se construye en Piñero y destacó que el proyecto permitirá sumar más de mil plazas para presos de alto perfil.
En diálogo con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, el ingeniero Diego León, integrante de la Unidad Ejecutora de Infraestructura en materia de Seguridad Pública y Penitenciaria de la provincia de Santa Fe, explicó los avances de la construcción de la nueva cárcel de Piñero, una de las obras más importantes del plan provincial en materia de seguridad.
León explicó que la Unidad Ejecutora fue creada para concentrar los trabajos vinculados a infraestructura en seguridad y penitenciaria, con el objetivo de acelerar los tiempos de ejecución y cumplir con los plazos previstos.
“Estamos focalizados en el plan infraestructura en seguridad, tratando de marcar la importancia que iba a tener la seguridad en la gestión de gobierno”, señaló.
Un penal diseñado para presos de alto perfil
La nueva cárcel estará destinada a alojar a 1.152 internos y fue diseñada especialmente para personas privadas de la libertad vinculadas a delitos graves.
El proyecto contempla un sistema de máxima seguridad con un doble muro perimetral de hormigón de 10 metros de altura, torreones de vigilancia cada 70 metros y una torre central de 35 metros con visión de 360 grados.
Además, contará con un sistema de triple escaneo para controlar los ingresos, destinado al personal penitenciario, proveedores y familiares, evitando el ingreso de elementos prohibidos.
Cuatro mini penales y celdas individuales
El establecimiento estará compuesto por cuatro mini penales, cada uno con seis pabellones y capacidad para 288 internos.
Según detalló León, las celdas serán individuales y cada sector tendrá una capacidad limitada de convivencia entre internos, buscando reducir los riesgos dentro del establecimiento.
También explicó que el diseño apunta a que los presos tengan la menor cantidad de salidas posibles del penal, incorporando salas para videoconferencias judiciales y espacios destinados a la atención médica dentro del propio complejo.
Tecnología para evitar comunicaciones externas
Uno de los puntos centrales del proyecto será impedir que los internos puedan continuar organizando delitos desde la cárcel.
Para eso, el penal contará con cámaras de seguridad, inhibidores de señal de celulares y un sistema de control integral.
“Fundamentalmente son presos que han cometido delitos graves y que estando presos siguieron cometiendo delitos por medio del teléfono. Por eso cortarla en el teléfono es clave”, explicó el funcionario.
La obra alcanza un 70% de avance
León destacó que la construcción avanza con cuatro frentes de trabajo simultáneos, debido a que cada mini penal fue asignado a una empresa diferente.
Actualmente, la obra tiene cerca de un 70% de ejecución y está prevista su finalización para mayo de 2027.
“En cuatro años de gestión vamos a ejecutar siete mil plazas carcelarias, algo inédito para una gestión provincial”, afirmó.
Además, señaló que el predio donde se construye la cárcel tiene unas 30 hectáreas, mientras que el conjunto de obras penitenciarias proyectadas alcanza alrededor de 80 hectáreas.
Preparación del personal para la puesta en marcha
El ingeniero explicó que, además de la infraestructura, se trabaja en la preparación del personal que será necesario para el funcionamiento del complejo.
“No solamente hablamos de guardias, sino también de mantenimiento, logística, cocina, ambulancias y todo lo que requiere una cárcel de estas características”, indicó.
La obra será entregada completamente equipada, con camas, colchones y todos los elementos necesarios para que pueda comenzar a funcionar una vez finalizada.