Opinión: La Fiesta Nacional y Provincial del Algodón terminó pasada la medianoche con la actuación de La Mosca, antes le precedieron varios números artísticos de verdades jerarquía. Pero quedó la impresión de que de Fiesta tuvo muy poco o nada.
A pesar de los esfuerzos por disimular el enojo de la gente, las autoridades se explayaron en cuanto a la importancia de mantener vivo al evento ya que representa mucho de la historia y el presente de la ciudad.
Pero, el mal sabor de boca no lo quita nadie, los expositores enojados, el publico enojado y los organizadores enojados. Unos con otros, es que se ha cometido un error conceptual que es insalvable y a pesar de que la ya tiene fecha, 5, 6 y 7 de abril de 2024, la Fiesta del Algodón tiene una cuesta muy pronunciada por recorrer para volver a encantar al publico.
El enojo principal de la gente esta centrado en el cobro de la entrada, $ 800 para sábado y domingo y $ 500 solo el domingo. No era una barbaridad, hasta podría decirse entradas populares, como dijo el animador, el problema es que el evento se desarrollo en su integridad en la Plaza del Pueblo y he aquí el problema.
La plaza, es el espacio de encuentro del pueblo y a un espacio de encuentro publico no se le puede poner precio, por evento histórico o no que sea. La plaza es el lugar que se ha ganado, consensuado y hasta peleado por todos, no puede tener dueños, ni siquiera temporales.
Si lo realizaban en cualquier otro espacio, autódromo, paseos, clubes o lo que sea, la organización esta en su derecho, pero no en la plaza. Ese espacio es de todos y nadie tiene el derecho de arrogarse la autoridad para cobrar o dejar que otros cobren entrada.
Podríamos fundamentar esto desde cualquier punto de vista, pero hay uno que sobresale y que es de sumo interés para la clase dirigente política, que es quien toma las decisiones. Acercarse, amigarse, empatía con el pueblo o como quieras llamarlo, no es nada fácil para nadie en este tiempo, y con acciones como estas, más difícil aun.
Espero puedan reconocer el error, y modificar la decisión para el año próximo, de lo contrario, dudo que algo tan nuestro, tan propio tenga el apoyo popular que se necesita para mantener vivos los valores que tanto se predican en nuestra ciudad.
La organización y realización de un evento como este demanda demasiado tiempo, esfuerzo y dinero, publico y privado. Tiene una historia de más de 54 años para echar todo a perder por una decisión que habla desde la arrogancia y la lejanía de la dirigencia de su gente.
Sergio Raynoldi