El Gobierno confirmó un nuevo refuerzo previsional que eleva los ingresos mínimos por encima de los $463.000 en mayo, en un contexto marcado por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo.
El Gobierno nacional oficializó el otorgamiento de un bono previsional de $70.000 para jubilados y pensionados que perciben los haberes más bajos, mediante el Decreto 292/2026 publicado en el Boletín Oficial.
Con este adicional, las jubilaciones mínimas superarán los $463.000 en mayo, contemplando la actualización por inflación correspondiente a marzo, que fue del 3,4%.
Desde el Ejecutivo señalaron que la medida apunta a compensar el impacto inflacionario sobre los ingresos previsionales, especialmente en los sectores de menores recursos.
Críticas a la fórmula anterior
En los fundamentos del decreto, el Gobierno cuestionó la fórmula de movilidad jubilatoria establecida por la Ley 27.609, al considerar que no protegía adecuadamente frente a la inflación.
Según el texto oficial, ese esquema generaba un desfasaje entre la evolución de los precios y los haberes, afectando principalmente a los jubilados con menores ingresos.
Por ese motivo, se decidió sostener el esquema de bonos mensuales que se viene aplicando desde 2024, cuando el refuerzo se elevó a $70.000, monto que continúa vigente hasta la actualidad.
Quiénes cobran el bono
El bono será percibido por:
- Jubilados y pensionados del sistema contributivo a cargo de ANSES
- Beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM)
- Titulares de pensiones no contributivas, como por invalidez, vejez o madres de siete hijos
El decreto aclara que el bono:
- No será descontado ni afectará otros conceptos
- Se otorgará solo a beneficios vigentes en el mes de liquidación
- En caso de pensiones compartidas, se considerará un único titular
Un esquema que se mantiene en el tiempo
El Gobierno remarcó que este tipo de refuerzos se implementan de manera sostenida desde comienzos de 2024, como una herramienta para amortiguar la pérdida de poder adquisitivo.
En ese marco, el bono de mayo se presenta como una continuidad de esa política, en un escenario económico donde la inflación sigue siendo un factor determinante en los ingresos de los adultos mayores.