La investigación está relacionada con un allanamiento por microtráfico que había sido frustrado anteriormente tras una inesperada filtración de información oficial relevante.
La investigación por la filtración de información que frustró un allanamiento por microtráfico en Avellaneda sumó una nueva detenida. Se trata de Ayelén Sabrina Leiva, quien quedó en prisión preventiva luego de la audiencia imputativa y de medida cautelar realizada en las últimas horas.
La causa tiene como imputados y detenidos a los efectivos de la PDI Ariel Sena y Estefanía Belén Oviedo, quienes están acusados de haber filtrado información vinculada a un operativo que contemplaba 18 objetivos.
De acuerdo con lo informado por el fiscal Sebastián Galleano, la nueva investigación surgió a partir de información que indicaba que Leiva habría estado coaccionando a distintos testigos para que modificaran sus declaraciones y favorecieran la situación procesal de los policías detenidos.
Amenazas a testigos
Según explicó el fiscal, durante la investigación se lograron acreditar distintos episodios mediante testimonios, registros telefónicos y otras medidas. Las amenazas habrían incluido advertencias de posibles detenciones, denuncias por comercialización de estupefacientes y la utilización de expedientes vinculados a conflictos familiares.
Uno de los casos involucró incluso a una mujer que no tenía relación con la causa y que se desempeña como costurera en el barrio. También habría sido amenazada una de las principales testigos de la investigación.
Leiva fue imputada por dos hechos de amenazas coactivas y encubrimiento, en la modalidad de favorecimiento personal, además de un tercer hecho por resistencia a la autoridad.
Secuestraron ocho celulares
Durante el procedimiento para detenerla, la mujer habría intentado ocultarse y esconder su teléfono celular. Ante esta situación, se solicitó una orden de allanamiento y finalmente se logró secuestrar el dispositivo, además de otros teléfonos.
En total, ocho celulares serán sometidos a peritajes para determinar el alcance de las maniobras, establecer con quiénes se comunicaba y determinar si existen otras personas involucradas o más testigos que hayan sido amenazados.
El fiscal Galleano remarcó además la gravedad institucional de la causa, debido a que la filtración de información había frustrado un operativo conjunto de microtráfico sobre 18 objetivos.
La investigación continúa y se esperan nuevas medidas a partir de las pericias sobre los dispositivos secuestrados.