El diputado provincial destacó la necesidad de agilizar obras y asistencia ante posibles lluvias intensas y cuestionó el destino de los recursos destinados al mantenimiento de las rutas nacionales.
El diputado provincial Dionisio Scarpin se refirió a la reciente aprobación de la emergencia hídrica y manifestó su preocupación por el estado de las rutas nacionales, particularmente por la situación de la Ruta Nacional 11.
En ese marco, destacó la importancia de contar con herramientas que permitan responder con rapidez ante las consecuencias que podrían generar lluvias superiores a lo normal asociadas al fenómeno de El Niño.
Una herramienta para actuar ante las lluvias
Scarpin explicó que la declaración de emergencia hídrica busca brindar al Poder Ejecutivo un instrumento legal para actuar de manera inmediata frente a eventuales situaciones de emergencia.
Según detalló, la medida contempla dos ejes principales: la asistencia a las familias afectadas y la ejecución de obras de infraestructura consideradas urgentes.
En materia social, señaló que permitirá agilizar la relocalización y asistencia de familias que eventualmente deban ser evacuadas, además de facilitar la provisión de vestimenta, materiales y alimentos, mediante el trabajo conjunto entre la provincia, los municipios y organizaciones sociales.
En cuanto a las obras, destacó que la emergencia permitiría acelerar los procedimientos administrativos y evitar los plazos de las licitaciones tradicionales, que pueden extenderse entre tres y cuatro meses.
De esta manera, se podría disponer con mayor rapidez de maquinaria para realizar cunetas, obras de escurrimiento, alcantarillas y puentes, con el objetivo de mejorar el drenaje del agua.
Críticas por los recursos para las rutas
Al referirse específicamente a la Ruta Nacional 11, Scarpin expresó su preocupación por el estado de las rutas nacionales y cuestionó el destino de los recursos recaudados para su mantenimiento.
Según los datos mencionados por el legislador, a través del impuesto a los combustibles se recaudaron aproximadamente 1,5 billones de pesos, mientras que solamente 400 millones de pesos habrían sido destinados a tareas de conservación vial.
En ese sentido, cuestionó que los fondos destinados al mantenimiento de las rutas no se utilicen para atender las necesidades existentes y sostuvo que actualmente esos recursos serían colocados en plazos fijos, en lugar de traducirse en obras de infraestructura vial.
“Hay que cuidar la vida de los ciudadanos”, sostuvo Scarpin, al advertir que el deterioro de las rutas representa un riesgo para quienes circulan y también genera importantes perjuicios económicos.
Las gestiones por la Ruta Nacional 11
Scarpin también recordó las gestiones realizadas durante su etapa como senador para lograr la reparación de la Ruta Nacional 11.
Según explicó, se trabajó para incorporar las obras necesarias al presupuesto de 2022 y consideró que parte de las reparaciones que finalmente se concretaron tuvieron su origen en aquellas gestiones.
Asimismo, recordó que ante el incumplimiento de licitaciones y la paralización de trabajos se recurrió a la Justicia para intentar que las empresas retomaran las obras. Según señaló, esa intervención permitió obtener resultados positivos y avanzar nuevamente con los trabajos.
“El orden fiscal no puede significar mirar para otro lado”
Finalmente, el diputado remarcó que respalda el equilibrio de las cuentas públicas nacionales y valoró que el Gobierno avance en ese sentido, aunque advirtió que el orden fiscal no debería implicar desatender problemas críticos de infraestructura.
“Uno no puede mirar para otro lado cuando las rutas están destruidas y muere gente”, planteó Scarpin, al insistir en la necesidad de que el equilibrio de las cuentas públicas esté acompañado por respuestas concretas ante las necesidades urgentes de la población.