La conducción regional expresó su preocupación por el futuro del Nodo Norte y exigió que cualquier definición judicial priorice la continuidad laboral y condiciones dignas para los trabajadores.
La CGT del Norte difundió en las últimas horas un documento en el que exige que la continuidad del Nodo Norte de Vicentín, administrado judicialmente, garantice los puestos de trabajo y la productividad más allá de quién quede a cargo de su operación. La postura fue confirmada por Andrea Paz, secretaria general del SITRAN y secretaria adjunta de la Festram, en diálogo con este medio.
Paz recordó que el posicionamiento se sustenta en la misma línea que la central adoptó al normalizar su funcionamiento en el departamento General Obligado: “defender los puestos de trabajo, la dignidad del trabajador y el concepto de empleo decente, como fijan los convenios internacionales de la OIT”. La dirigente remarcó que en un contexto donde “la variable de ajuste somos los trabajadores”, la CGT no puede permanecer ajena.
El antecedente Vicentín y una bandera que no se baja
En el documento, la central obrera vuelve a señalar que la estafa al Banco Nación sigue siendo un punto que no deben olvidar ni la justicia ni la sociedad. Paz recordó la histórica caravana “No todos somos Vicentín”, que buscó visibilizar el impacto de la maniobra financiera: “Seguimos en la misma vereda, defendiendo el trabajo y el bienestar de las familias”.
Sobre las posturas públicas de intendentes, presidentes comunales, asociaciones y otros sindicatos respecto de la Unión Agrícola de Avellaneda, Paz fue clara: “Nuestra postura es la del documento. Confiamos en la justicia, porque ya demostró cómo fueron los hechos”. La dirigente insistió en que la CGT no cuenta con elementos técnicos para respaldar o rechazar propuestas empresariales; sí exige que quien continúe al frente del Nodo Norte garantice salarios y condiciones dignas para los trabajadores.
El impacto social y la situación de la Algodonera
La referencia a la situación actual de Algodonera Avellaneda, donde trabajadores llegaron a fin de año sin salario, marcó el tono del planteo sindical. “No se lo deseamos a nadie”, dijo Paz. “El documento de unidad dentro de la CGT tiene que ver con esto: estar parados del lado de los trabajadores y sus familias”.
Consultada sobre si lo que defina el juez será válido para la CGT, respondió: “Lo que defina debe garantizarnos la continuidad laboral. Si alguien pretende llevar adelante la actividad sin respetar salarios y bienestar, ahí vamos a estar nosotros”.
La realidad municipal y la representación del norte
En otro tramo, Paz confirmó que fue reelecta en la Festram, tras una lista única respaldada por los 42 sindicatos de la federación. El cambio de mandato será el próximo año. A nivel local, el SITRAN aguarda la fecha oficial para su propio proceso electoral, que será comunicada una vez confirmada por el Ministerio.
La dirigente destacó la relevancia de que el norte santafesino tenga voz propia en la mesa provincial: “Logramos tener representatividad en discusiones claves como paritarias, reforma previsional y reforma constitucional. Es un momento muy complicado: somos la variable de ajuste tanto del gobierno provincial como del nacional”.
Salarios pisados, inflación y un escenario “inviable”
Paz cuestionó duramente la política salarial vigente: “Nos pisan la paritaria, pero nos aumentan la obra social un 90%, los aportes jubilatorios y todos los costos diarios. Todo aumenta menos los salarios. No sé cómo miden la inflación, es una cosa de no creer”.
Aseguró que los trabajadores viven una situación “cada vez más inviable”, con sueldos que ya no alcanzan ni para la primera quincena del mes. “Nos están licuando los salarios con una inflación mentirosa. Lo único que no sube es el salario, porque está pisado”.
Un conflicto con raíz política
Finalmente, Paz analizó la relación entre política y sindicalismo: “La política hace tiempo intenta desacreditar a los sindicatos porque les conviene que desaparezcamos. Somos el último filtro. Ellos quieren trabajadores sin derechos, que trabajen de sol a sol por un kilo de pan”.
Señaló que la molestia de ciertos sectores de poder es clara: “Les incomoda encontrarse en los mismos espacios que los trabajadores: un comedor, una playa, unas vacaciones. Esa es la realidad de fondo”.
La dirigente cerró advirtiendo que el país atraviesa “una locura generalizada” y que desprestigiar a los sindicatos solo fortalece modelos que “pegan a quienes les dan de comer”.
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