Después de intensas semanas de lluvias en el norte de la Provincia de Santa Fe, que provocaron fuertes inundaciones, el agua comenzó a retirarse, y las consecuencias se hicieron evidentes. “Existen familias que perdieron todo, los ánimos están por el piso”, afirmó el titular de la Fundación Centro, Oscar Martínez.
En declaraciones a los medios, el dirigente expresó que “hemos recibido mucha ayuda para dirigir al norte, y esperamos que en los próximos días llegue muchas más”. Y explicó: “Estamos haciendo hincapié en los elementos de limpieza para sus casas; hemos recibido la donación de 50 mil litros de agua lavandina para acercar a la zonas afectadas y poder brindar ayuda cuando comience a bajar el agua”.
Sobre la logística, Martínez dejo en claro que, “No tenemos camiones propios, y son los mismos voluntarios los que transportan lo recolectado. Gracias a distintas instituciones, como Transclor, que se han solidarizado con el padecimiento de nuestros hermanos del Norte, hemos podido reunir una enorme cantidad de litros de productos de limpieza».
“El ánimo de la gente es terrible conocemos a mucha de ella porque lamentebleme, ya había padecido episodios similares. Hay mucha tristeza, mucho dolor”. Y continuó: “Ya habrá tiempo para discutir cómo hacer para que estas situaciones no se repitan, es muy fuerte el volver a arrancar desde cero”, remató Martínez.
Por último, el presidente de Fundación centro, resaltó que, más allá de lo impredecible de los fenómenos naturales extremos, que sin duda se han vuelto más recurrentes en los últimos años, esta emergencia ha desnudado una vez más la ineficiencia de los tres niveles del Estado para planificar, ejecutar y coordinar obras de infraestructura o mantener las existentes.
“Debemos instrumentar las acciones de emergencia necesarias para atender las necesidades urgentes de las personas damnificadas e implementar las medidas necesarias para paliar el impacto de las inundaciones en los productores y trabajadores rurales afectados”, finalizó Oscar Martínez.

