El Boletín Epidemiológico Nacional reportó un incremento de casos en 2026, con mayor concentración en Buenos Aires y un fuerte impacto durante los meses de bajas temperaturas.
La intoxicación por monóxido de carbono constituye un evento de alta relevancia sanitaria, ya que se trata de un gas inodoro, incoloro, insípido y no irritante, lo que lo convierte en un peligro difícil de detectar y con alto riesgo de mortalidad.
Este gas se produce por la combustión incompleta de materiales utilizados para calefaccionar o cocinar, como gas, leña, carbón o combustibles líquidos.
Aumento de casos en 2026
Según el Boletín Epidemiológico Nacional, hasta la semana epidemiológica 10 de 2026 se notificaron 130 casos en el país, lo que representa un leve incremento respecto a años anteriores.
El aumento está impulsado principalmente por la Provincia de Buenos Aires, que registró 59 casos, muy por encima del promedio anual de 14 casos entre 2022 y 2025.
Una situación similar se observa en la Ciudad de Buenos Aires, donde se notificaron 21 casos en 2026, frente a un promedio previo de apenas 3.
Cambios en la distribución regional
A diferencia de años anteriores, la región Sur muestra una caída en los casos, con 13 registros en lo que va de 2026, lo que representa cuatro veces menos que en 2025.
A nivel nacional, la tendencia es creciente desde 2022, pasando de 2,77 casos cada 100.000 habitantes a 4,2 en 2025.
El frío, un factor determinante
Si bien los casos se notifican durante todo el año, existe un aumento estacional sostenido entre abril y septiembre, coincidiendo con las bajas temperaturas.
Un ejemplo claro fue el pico registrado en la semana epidemiológica 27 de 2025, cuando se confirmaron 487 casos, casi el doble del máximo del año anterior.
Ese aumento coincidió con una ola de frío extrema, con temperaturas muy por debajo de lo habitual:
- Neuquén: -11°C (13°C menos del promedio)
- Mendoza: -6,7°C
- Salta: -5,3°C
- La Plata: -5,2°C
Prevención, clave para evitar casos
La mayoría de las intoxicaciones se producen por uso inadecuado, falta de mantenimiento o fallas en artefactos de calefacción o cocina.
Por eso, desde los organismos de salud insisten en la importancia de:
- Revisar estufas y calefones
- Garantizar la ventilación de los ambientes
- Evitar el uso de braseros o artefactos defectuosos en espacios cerrados
La detección temprana y la prevención son fundamentales frente a un riesgo que, por sus características, puede ser mortal sin previo aviso.