El abogado Mauro Casella explicó los escenarios tras el vencimiento del período de “cram down”, sin interesados en la empresa. La continuidad de la producción quedará en manos del juez.
Tras el vencimiento, el 5 de octubre, del período de “cram down” sin que aparecieran terceros interesados en adquirir Algodonera Avellaneda, la empresa ingresa en una nueva etapa judicial que podría derivar en la declaración de quiebra.
En comunicación telefónica con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, el abogado Mauro Casella, profesional que asiste a trabajadores vinculados al proceso, explicó cuáles son los escenarios que podrían plantearse y puso el foco en la posibilidad de una quiebra con continuidad de la explotación.
La continuidad de la empresa, uno de los escenarios posibles
Casella explicó que, una vez frustrado el período de “cram down”, el proceso puede avanzar hacia una quiebra lisa y llana, aunque la Ley de Concursos y Quiebras, en su artículo 189, contempla también la posibilidad de continuar con la explotación de la empresa.
Según señaló, existen varios factores que podrían favorecer esta alternativa. Algodonera Avellaneda continúa funcionando, mantiene alrededor de 200 trabajadores y tiene contratos vigentes, entre ellos el relacionado con el sistema de fasón.
A esto se suma la necesidad de preservar las instalaciones y la maquinaria. Una eventual paralización podría provocar el deterioro de los bienes y dificultar aún más una futura venta.
“Lo ideal sería que se dé la quiebra con continuidad de la explotación de la empresa”, sostuvo Casella, aunque aclaró que la decisión todavía no está tomada y deberá surgir de la sentencia de quiebra.
El síndico deberá realizar previamente los informes correspondientes y, si se plantea la continuidad, recomendar esta alternativa teniendo en cuenta las características particulares de la empresa.
Una continuidad que tendría como objetivo final la venta
El abogado aclaró que una eventual continuidad de la explotación no significaría que la empresa vaya a permanecer indefinidamente bajo este esquema.
El objetivo seguiría siendo la venta de los activos o de la unidad económica, por lo que la resolución judicial deberá establecer, entre otras cuestiones, cuántos trabajadores continuarán, cuáles serán los planes de producción y durante cuánto tiempo se mantendrá la actividad.
También deberán realizarse las tasaciones correspondientes para determinar el valor de los bienes y evaluar si posteriormente aparecen interesados en adquirir la empresa.
La situación de los trabajadores que quedaron afuera
Uno de los puntos que genera mayor preocupación es la situación de los más de 100 trabajadores que no fueron convocados a continuar trabajando.
Casella señaló que muchos de ellos llevan aproximadamente un año sin percibir pagos por parte de la empresa, por lo que los tiempos del proceso judicial se vuelven cada vez más difíciles de soportar.
En ese sentido, planteó que, si finalmente la empresa continúa funcionando con unos 200 trabajadores, debería analizarse algún tipo de plan o mecanismo de consideración para quienes quedaron afuera.
La expectativa es que, en una futura venta de los activos, los recursos obtenidos permitan afrontar parte de las deudas laborales. Sin embargo, el abogado advirtió que para esos trabajadores los plazos pueden extenderse considerablemente.
Los principales activos y las dificultades para una eventual venta
Casella también repasó la situación de algunos de los principales bienes de Algodonera Avellaneda.
Entre ellos mencionó la planta de Reconquista, que se encuentra alcanzada por un crédito hipotecario a favor del Banco Nación y que ya cuenta con una sentencia de remate en primera instancia, actualmente apelada ante la Cámara.
También están las desmotadoras ubicadas en Santiago del Estero y Chaco, que continúan funcionando y no se encuentran hipotecadas. Según explicó, serían algunos de los activos más atractivos para eventuales compradores.
Otro de los bienes importantes es el edificio de Buenos Aires, que durante el proceso fue considerado como una posible alternativa para obtener recursos destinados al pago de las deudas salariales. Sin embargo, actualmente se encuentra alcanzado por una medida cautelar vinculada a una causa penal, por lo que no puede ser vendido mientras esa situación no sea levantada.
Casella remarcó que todas estas circunstancias complican una eventual venta integral de la empresa y que, en un escenario de quiebra, la intención de la legislación es priorizar, en lo posible, la venta de la unidad económica antes que el desguace de los activos.
Hay materia prima para producir hasta diciembre
Respecto del funcionamiento actual de la planta, el abogado indicó que, de acuerdo con lo conversado con delegados de la empresa, existe materia prima suficiente para continuar produciendo hasta diciembre e incluso posiblemente más tiempo.
Actualmente, la planta continúa funcionando con cuatro turnos y, según Casella, no hubo hasta el momento ninguna directiva que indique una paralización de la actividad.
Por ahora, entonces, la producción continúa mientras se espera la próxima definición judicial, que será determinante para conocer si Algodonera Avellaneda avanzará hacia una quiebra con continuidad de la explotación y bajo qué condiciones.