Argentina venció 2-1 a Inglaterra en una semifinal memorable. Sufriendo, como ya es costumbre en este torneo de locos tras las batallas ante Cabo Verde, Egipto y Suiza. Porque si no es agónico, si no se sufre hasta la última gota de sudor, parece que no vale para este grupo. La Scaloneta lo hizo de nuevo: nos regaló una final más, un motivo para volver a abrazarnos y una ilusión que ya nadie nos puede quitar.
Tanto en Reconquista como en Avellaneda, al igual que en todo el país la gente festejó manera increíble, volcándose a las calles y plazas. La ilusión de la 4ta estrella esta intacta.
El próximo domingo a las 16 (hora argentina), la Albiceleste buscará ser por primera vez bicampeona del mundo. Defenderá la corona ante España.
Foto: Luciano Mascali