La agrupación nació en 2007 con cinco amigos y hoy cuenta con cerca de 160 socios de distintas localidades. Para el Concurso del Surubí prepara unas 30 lanchas propias.
De cara a una nueva edición del Concurso Argentino de Pesca del Surubí, las peñas pesqueras de la región también se preparan para participar de uno de los grandes encuentros deportivos del norte santafesino.
Una de ellas es Chaque la Espina, con epicentro en Malabrigo, pero integrada por pescadores de distintas localidades y provincias. En diálogo con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, su titular, Daniel Silva, repasó la historia de la agrupación y contó cómo se preparan para el concurso.
De cinco amigos a 160 socios
La peña nació en 2007, cuando un grupo de cinco amigos decidió organizarse para participar por primera vez del Concurso del Surubí de Reconquista.
“Tenemos 19 años y el año que viene vamos por los 20”, contó Silva, quien recordó que después de aquel primer concurso comenzaron a participar también en Goya y en distintos eventos de pesca de la provincia y otras partes del país.
Actualmente, Chaque la Espina cuenta con cerca de 160 socios activos, con integrantes de Malabrigo, Reconquista, Romang, San Javier, Santa Fe, Formosa, Buenos Aires, Tostado, Ceres y Vera, entre otras localidades.
La agrupación funciona además como un punto de encuentro para los pescadores que participan de distintos concursos. Según explicó Silva, algunos grupos viajan a diferentes competencias mientras otros se concentran en los grandes eventos de la región.
Una peña con presencia en distintos concursos
La participación de Chaque la Espina no se limita al Concurso del Surubí. Sus integrantes suelen distribuirse en competencias de Goya, Ituzaingó, La Paz y otros puntos del país.
Para el concurso de Reconquista de este año, la peña prepara una presencia importante: cerca de 30 lanchas representarán a la institución.
“Vamos a andar cerca de las 30 lanchas ahí para Reconquista”, señaló Silva.
La agrupación también organiza sus propios encuentros. Recientemente realizó una jornada interna en Alejandra, con una participación de entre 30 y 40 lanchas, como parte de las actividades por su aniversario.
El desafío del nuevo formato
Silva valoró el cambio de modalidad previsto para el Concurso Argentino de Pesca del Surubí y señaló que sus integrantes ya tienen experiencia en competencias con características similares.
También consideró fundamental el trabajo de fiscalización, especialmente ante la modalidad de pesca nocturna.
Para el dirigente pesquero, el crecimiento del concurso depende del compromiso de todos los sectores vinculados a la actividad.
“Lo tenemos acá cerca y lo tenemos que defender entre todos”, sostuvo, al remarcar el esfuerzo que implica sostener un evento de estas dimensiones.
Un mensaje para los pescadores
De cara a la competencia, Silva recomendó a quienes participen prestar especial atención a la seguridad y a la preparación de las embarcaciones.
“Revise la lancha, que el motor funcione, haga ver que no falle nada”, aconsejó, además de recomendar recorrer previamente la zona de pesca, reunir información y prepararse para las condiciones que puedan encontrarse durante el concurso.
Pero también destacó que la experiencia va más allá del resultado deportivo.
“Después que se den las cosas”, señaló, en referencia a la posibilidad de alcanzar un buen resultado, pero remarcó que, si no llega el premio, queda igualmente la posibilidad de compartir una jornada con amigos y reencontrarse con pescadores que muchas veces vuelven a verse año tras año.
“Eso es lo lindo, eso es lo que paga todo después”, resumió.
Con casi dos décadas de trayectoria y una comunidad de alrededor de 160 pescadores, Chaque la Espina llegará al concurso de Reconquista con una importante representación, renovando su vínculo con el río y con una actividad que sus integrantes sostienen durante todo el año.