El gobierno de Santa Fe inició este miércoles la construcción de “El Infierno”, la nueva cárcel de máxima seguridad destinada a narcos y sicarios detenidos en la provincia. La obra, que demandará una inversión de $109.000 millones, estará ubicada en Piñero, detrás de la actual Unidad Penitenciaria 11, y tendrá capacidad para 1.152 internos.
“El año que viene este lugar va a estar terminado y en pleno funcionamiento. Aquí vamos a contener y aislar a más de 1.000 presos de alto perfil para que no vuelvan a causar daño a la sociedad”, afirmó el ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni.
El funcionario destacó que tras cuatro años sin inversiones en infraestructura penitenciaria, su gestión ampliará la capacidad carcelaria provincial de 6.000 a más de 16.000 plazas, lo que permitirá erradicar la detención de presos en comisarías.
Internos categorizados en pequeños grupos
Por su parte, la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, explicó que el nuevo penal permitirá clasificar a los internos en grupos de 12, según su nivel de peligrosidad y los riesgos que representan. Además, por su diseño, podrá alojar tanto a hombres como a mujeres.
“Esto nos permitirá controlar la seguridad en las calles, ya que evitará que los presos continúen operando desde adentro y que delincuentes de menor rango terminen integrando bandas narcocriminales”, detalló.
Detalles de la obra
El secretario de Infraestructura en Seguridad Pública y Penitenciaria, Diego Leone, precisó que la cárcel se construirá en un predio de 30 hectáreas y ocupará 500 metros por 500 metros.
El penal estará compuesto por cuatro minipenales, cada uno con capacidad para 280 reclusos. En total, se construirán 12 pabellones de dos plantas, con 12 internos por sector.
La obra tiene un plazo de ejecución de 18 meses y está prevista su finalización para septiembre de 2026.