La condena fue acordada mediante un procedimiento abreviado y aprobada por la jueza Dra. Bressan. El imputado deberá cumplir distintas reglas de conducta durante los tres años de la pena.
Kevin Alem Casco fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional tras un procedimiento abreviado realizado en los Tribunales de Reconquista, por delitos que tuvieron como víctima a su expareja.
El acuerdo fue aprobado por la jueza Dra. Bressan, luego de que la víctima, presente en la audiencia, prestara su consentimiento.
La condena comprende los delitos de desobediencia de mandato judicial en concurso ideal con violación de domicilio, ambos en concurso real con abuso sexual simple, considerado el delito más grave por el que fue condenado.
Un acuerdo entre Fiscalía, defensa y el imputado
Tras la audiencia, la fiscal adjunta Dra. Valentina María Alesso explicó que se arribó a un procedimiento abreviado en el que se acordaron los hechos, la calificación legal, la pena y las evidencias reunidas durante la investigación.
La representante del Ministerio Público de la Acusación señaló que esta es una de las salidas alternativas previstas por el Código Procesal Penal, que permite resolver un conflicto penal sin llegar a un juicio oral y público.
El acuerdo fue celebrado entre la Fiscalía, la defensa y el imputado, con el consentimiento de la víctima, y posteriormente fue homologado por la jueza interviniente.
La defensa de Casco estuvo a cargo del abogado Ezequiel González.
Reglas de conducta durante la condena
Al tratarse de una pena de ejecución condicional, Casco no deberá cumplirla en prisión, pero estará sujeto a distintas reglas de conducta durante los tres años.
Entre las medidas dispuestas se encuentra la obligación de concurrir una vez al mes a un tratamiento psicológico, orientado a abordar las situaciones vinculadas con su forma de relacionarse con otras personas.
También deberá realizar un curso de nuevas masculinidades, además de cumplir con las restantes pautas establecidas judicialmente.
Asimismo, se fijó un domicilio en calle 53 al 280, barrio América, donde quedó bajo la guarda de sus padres.
Según explicó la fiscal Alesso, las medidas buscan también brindar protección y tranquilidad a la víctima durante el cumplimiento de la condena.