El púgil de Puerto Reconquista enfrentará el 27 de marzo al invicto Nahuel Maldonado, cuarto en el ranking argentino, en una pelea determinante para su proyección nacional e internacional.
El boxeador de Puerto Reconquista, Daniel Alarcón, afrontará el próximo 27 de marzo uno de los desafíos más importantes de su carrera profesional cuando se mida ante el tucumano Nahuel Maldonado, actual cuarto en el ranking argentino de la categoría pluma, en un combate fiscalizado por la Federación Argentina de Box.
La pelea se disputará en el Club All Boys de San Miguel de Tucumán y no será una más: para el púgil reconquistense representa la posibilidad concreta de escalar posiciones y abrir la puerta a oportunidades mayores, incluso en el exterior.
Un duelo de estilos y experiencia
Maldonado llega invicto, con un récord cercano a las 11 victorias, y es reconocido por su estilo frontal, de presión constante. Alarcón, en cambio, apuesta a su técnica y movilidad.
“Es un rival guerrero, va para adelante. Pero en técnica nosotros somos superiores”, aseguró el boxeador de Puerto Reconquista, quien actualmente ocupa el sexto lugar del ranking nacional pluma.
El combate enfrentará dos perfiles bien marcados:
- Fuerza y presión, del lado tucumano.
- Técnica, cambios de ritmo y trabajo externo, del lado santafesino.
“Tenemos que trabajarlo de afuera, no prendernos en la guerra”, explicó Alarcón, que remarcó que esta vez tuvo algo que en el boxeo vale oro: tiempo de preparación.
Preparación integral para una pelea determinante
A diferencia de presentaciones anteriores donde aceptó desafíos con poco margen, esta vez el púgil pudo planificar su preparación con anticipación.
Está trabajando con:
- Preparador físico profesional
- Masajista
- Nutricionista
- Equipo técnico completo
“Es una pelea que me súper interesa. Por eso la agarré. Estamos muy bien preparados”, sostuvo.
El combate será en la categoría pluma, donde ambos están ranqueados oficialmente.
Un 2026 que puede abrir puertas internacionales
Alarcón viene de un 2025 con buena actividad y resultados positivos, y este será su segundo combate del año. Pero el horizonte podría ampliarse mucho más.
“Si todo sale bien, después de esta pelea puede pintar algo lindo en el exterior. Las charlas están”, adelantó, dejando abierta la posibilidad de una proyección internacional durante 2026.
El motor detrás del esfuerzo
Más allá del ranking y los números, el boxeador dejó en claro cuál es su principal motivación: su familia y su gente.
“Quiero ayudar a mi familia y a la gente que necesita en Puerto. Trabajo duro por mi hija y por mi barrio. Siento mucho el apoyo de Reconquista”, expresó.
El 27 de marzo no será solo una pelea. Será una prueba de carácter, estrategia y proyección.
Y Puerto Reconquista estará mirando.
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