La causa por presunto enriquecimiento ilícito avanza con nuevos testimonios sobre la compra de una propiedad en Caballito y su esquema de financiamiento.
En el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni, dos mujeres que financiaron la compra de un departamento declararon ante la Justicia que el funcionario aún adeuda 70.000 dólares.
Se trata de Graciela Molina de Cancio y Victoria Cancio, quienes prestaron testimonio ante el fiscal federal Gerardo Pollicita.
Una hipoteca no bancaria bajo la lupa
Ambas figuran como acreedoras de Adorni tras haber otorgado una hipoteca “no bancaria” por 100.000 dólares —85.000 y 15.000, respectivamente— para la compra de un inmueble ubicado sobre avenida Asamblea, en Caballito.
La operación se concretó el mismo día en que la esposa del funcionario, Bettina Angeletti, adquirió otra propiedad en el country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz.
La versión de la escribana
Por su parte, la escribana Adriana Nechevenko, quien intervino en ambas operaciones, negó irregularidades y aseguró que no hubo préstamos en efectivo.
Según explicó, se trató de un esquema habitual de compra financiada directamente por los vendedores, es decir, un pago en cuotas y no un crédito externo.
Sospechas sobre el origen de los fondos
El fiscal Pollicita busca determinar si este mecanismo fue legítimo o si, por el contrario, se utilizó para encubrir el origen del dinero.
Uno de los puntos bajo análisis es que el valor de la propiedad —230.000 dólares— estaría por debajo del precio de mercado, lo que refuerza las dudas en la investigación.
Otras declaraciones en la causa
En los últimos días también declaró, de manera virtual, el exfutbolista Hugo Morales, quien fue el dueño original del departamento antes de venderlo a las mujeres que luego realizaron la operación con Adorni.
La causa continúa en etapa de recolección de pruebas para determinar si existió o no un delito en la operatoria inmobiliaria.