Un informe del Centro de Estudios DEMOS advierte que la política económica nacional generó una fuerte recesión, con efectos directos sobre el entramado productivo santafesino.
Al cumplirse dos años del inicio del mandato de Javier Milei, un informe del Centro Cultural y de Estudios DEMOS analizó el impacto del programa económico nacional en la economía real y advirtió consecuencias severas en provincias productivas como Santa Fe, especialmente en empleo, actividad y cierre de empresas.
Según los datos relevados, en estos dos años se perdieron en Santa Fe un promedio de 3 empresas y 20 puestos de trabajo por día. En términos relativos, la provincia registró una caída del 2,1% en el empleo (frente al 2,8% nacional) y una reducción del 4,3% en la cantidad de empresas, por encima del 3,7% del promedio nacional.
“Santa Fe logró sostener relativamente el empleo, pero sufrió más cierres de empresas que el promedio del país, lo que refleja la fuerte preeminencia de las pymes en su estructura productiva”, explicaron desde DEMOS.
Un modelo financiero con atraso cambiario
El equipo económico-productivo de DEMOS sigue desde hace dos años la evolución del esquema económico nacional, que ya en mayo de 2024 definieron como un modelo de fuerte orientación financiera, sostenido en el atraso cambiario.
Para mantener ese esquema, el Gobierno nacional recurrió a distintas herramientas: una recesión profunda a comienzos de 2024, un blanqueo de capitales inédito, créditos internacionales, apoyo del Tesoro de Estados Unidos y un ingreso extraordinario de 7.000 millones de dólares por adelanto de exportaciones, en un contexto de retenciones cero por tres días para grandes cerealeras.
Ese conjunto de medidas permitió sostener artificialmente el tipo de cambio, pero “siempre en un marco recesivo, que se reflejó con claridad en la economía santafesina”, señalaron.
El impacto en la economía real santafesina
Con un perfil productivo e industrial, Santa Fe resultó especialmente sensible a este modelo. La recuperación agroindustrial posterior a la sequía de 2023 no alcanzó para revertir la tendencia general, mientras que industria, comercio y construcción —sectores intensivos en mano de obra— sufrieron el impacto directo de la caída del consumo interno y la apertura importadora.
El informe también advierte que los salarios formales en Santa Fe estuvieron por debajo de la media nacional en 15 de los 19 meses de gestión, lo que provocó una pérdida acumulada del 43% en el poder de compra de los hogares.
Construcción paralizada y caída de la actividad
El sector de la construcción fue uno de los más golpeados, principalmente por la paralización de la obra pública nacional, el aumento de costos y la caída de la demanda privada.
“Santa Fe siguió la tendencia nacional, con una caída cercana al 30%, según los indicadores de consumo de cemento y permisos de obra”, señala el informe, que describe un escenario de estrés sostenido en la economía real, sin señales claras de compensación.
Lo que viene
De cara a la próxima etapa, desde DEMOS advirtieron que el Gobierno nacional intentará volver al mercado de deuda, ya que un esquema de atraso cambiario requiere un flujo constante de dólares para sostener turismo, importaciones, atesoramiento y reemplazo de producción local.
“Si se logra acceder nuevamente al endeudamiento, podría haber uno o dos años de recuperación financiada, pero la historia muestra que estos modelos suelen derivar en devaluaciones bruscas, caída de la actividad o crisis de deuda”, alertaron.
Una herramienta para el análisis y la toma de decisiones
El informe fue elaborado por un equipo técnico encabezado por el Dr. en Economía e investigador del CONICET Ignacio Trucco, junto a Florencia Camusso, licenciada en Economía y especialista en análisis de datos.
La publicación, de salida mensual y acceso público, analiza la sostenibilidad del actual modelo económico y sus impactos en la actividad real, ofreciendo herramientas para la toma de decisiones productivas, políticas y sociales.
FUENTE: Airedesantafe