El procedimiento se realizó durante la madrugada del 7 de octubre y permitió secuestrar 61 envoltorios de cocaína, una balanza digital y varios teléfonos celulares incautados.
Marcela Fabiana Núñez y Gabriel Ernesto Villalba quedaron en prisión preventiva tras una audiencia imputativa por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, en calidad de coautores.
La investigación se inició durante la madrugada del 7 de octubre, cuando personal del Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) de la Unidad Regional IX interceptó a ambas personas, que se desplazaban en una motocicleta e intentaron escapar al advertir la presencia policial.
Según explicó el fiscal Sebastián Galleano, durante la huida uno de ellos descartó dos elementos que luego fueron identificados como una balanza de precisión y cocaína. En total, se secuestraron 61 envoltorios de cocaína, una balanza digital, teléfonos celulares, dinero y otros elementos de interés para la causa.
Distintas modalidades de prisión preventiva
Tras la audiencia, se acordó la prisión preventiva para ambos imputados, aunque bajo distintas modalidades. Villalba quedó detenido bajo prisión preventiva, mientras que Núñez cumplirá la medida bajo modalidad domiciliaria, en un domicilio fijado en bulevar Perón al 2237, bajo la guarda de su pareja.
En diálogo con la prensa, Galleano explicó que la decisión tuvo en cuenta los riesgos procesales y las pautas de actuación de la Fiscalía General para la persecución de mujeres involucradas en causas de microtráfico. También señaló que Núñez tiene otras investigaciones abiertas.
La investigación continuará
El fiscal indicó que resta avanzar con distintas medidas, entre ellas el análisis de los teléfonos celulares secuestrados, para determinar si contienen información relevante y reconstruir los movimientos vinculados con la investigación.
Galleano explicó que el caso se originó a partir de una investigación reactiva, es decir, una intervención que comienza con un hecho detectado en el momento, a diferencia de las investigaciones que se desarrollan durante meses antes de realizar allanamientos.
La Fiscalía continuará reuniendo pruebas para definir los próximos pasos y evaluar una eventual acusación.