Autoridades provinciales confirmaron que el caso no fue aislado y advirtieron sobre la influencia de comunidades virtuales que promueven la violencia entre jóvenes.
La ministra de Seguridad de Santa Fe, Alejandra Monteoliva, junto al gobernador Maximiliano Pullaro, brindaron una conferencia de prensa este miércoles en la que dieron detalles de la investigación por el tiroteo ocurrido en San Cristóbal.
El hecho, que generó conmoción a nivel nacional, tuvo lugar el pasado 30 de marzo, cuando un adolescente de 15 años ingresó armado a la Escuela Nº40, asesinó a un alumno y dejó varios heridos.
“No es un caso aislado”
Monteoliva fue contundente al analizar el trasfondo del ataque: “Es un caso inédito en el país”, afirmó, y aclaró que no puede ser reducido a una situación de bullying.
Según explicó, la investigación permitió identificar la presencia de subculturas digitales violentas, integradas por jóvenes que participan en comunidades virtuales donde se analizan, glorifican e incluso imitan asesinatos masivos.
“Se trata de grupos con conductas misantrópicas que admiran la violencia y promueven su ejecución”, advirtió.
Un fenómeno global en crecimiento
La ministra señaló que este tipo de fenómenos trascienden las fronteras y forman parte de una problemática global.
En ese marco, indicó que en los últimos dos años se detectaron 15 casos en Argentina, en investigaciones realizadas de manera conjunta entre la Policía Federal Argentina y el FBI, vinculados a este tipo de comunidades digitales.
Conexión con una red internacional
Por su parte, Pullaro confirmó que en el caso de San Cristóbal se comprobó que el agresor formaba parte de una red internacional denominada “TCC”.
Según explicó el gobernador, en estos espacios virtuales se veneran delitos violentos y, en algunos casos, se promueve la imitación de esos hechos.
Investigación en curso y alerta social
El caso continúa bajo investigación, mientras las autoridades refuerzan la preocupación por el impacto de estas comunidades en jóvenes y adolescentes.
Desde el Gobierno provincial advirtieron sobre la necesidad de abordar este fenómeno de manera integral, involucrando a familias, escuelas y organismos de seguridad, ante una problemática que ya no es aislada y que plantea nuevos desafíos en materia de prevención.