Facundo Méndez, director provincial de ganadería y sanidad animal, habla sobre la mesa exclusiva para la producción de búfalos y los desafíos que enfrenta el sector.
En una conversación telefónica con Facundo Méndez, director provincial, abordamos temas clave de la producción bubalina en la provincia, un sector que, aunque ha ganado relevancia, sigue enfrentando varios obstáculos para su crecimiento y desarrollo. En este sentido, la creación de la Mesa Bubalina fue uno de los puntos destacados.
La Creación de la Mesa Bubalina y los Retos Normativos
Según explicó Méndez, la producción de búfalos en la provincia no siempre ha tenido la visibilidad que merece dentro de la Mesa Ganadera Provincial, donde la ganadería bovina dominaba la agenda. “Hace un tiempo lanzamos la primer mesa exclusivamente dedicada al búfalo. Antes, los problemas específicos del sector quedaban relegados, ya que compartía espacio con la ganadería bovina”, detalló el director.
Uno de los primeros desafíos que enfrentaron fue la resolución del Ministerio de Ambiente, que había declarado al búfalo como una especie exótica, prohibiendo su producción. “Fue un error que pudimos corregir a través de la mesa bubalina, con la colaboración del Ministerio de Ambiente”, destacó Facundo.
La Carne de Búfalo: Sin Tipificación y Desafíos en la Faena
Otro tema crítico que se trató en la mesa fue la falta de tipificación de la carne de búfalo, lo que ha generado confusión en los consumidores. A diferencia de la carne bovina, que está clasificada según la edad y calidad del animal (ternero, novillito, vaca vieja), en el búfalo no existe una tipificación formal. Esto genera problemas en los frigoríficos y en el mercado, ya que no se sabe si se está comprando carne de un búfalo joven o uno de mayor edad, lo que afecta la calidad del producto.
Además, los frigoríficos siguen enfrentando dificultades para adaptarse a las características del búfalo, que suele tener un tamaño y peso mayores a los de la vaca. “Los frigoríficos no están bien equipados para faenar búfalos, lo que genera que a veces el búfalo entre como vaca al frigorífico y se venda como tal, lo que es un problema para los productores”, comentó Facundo.
El Búfalo como Alternativa en Zonas Marginales
El sector bubalino tiene varias ventajas, especialmente en zonas marginales y de difícil acceso. “El búfalo es ideal para lugares donde la vaca no puede sobrevivir, como en los campos inundables del norte de la provincia”, explicó Méndez. Además, el porcentaje de preñez de los búfalos es notablemente más alto que el de las vacas, alcanzando hasta el 80-90% sin necesidad de un manejo intensivo.
El director destacó que, a pesar de que la producción de búfalos se encuentra en expansión, la carne sigue siendo menos conocida y consumida en comparación con la carne bovina, aunque ha demostrado ser de alta calidad, con menos colesterol y otras ventajas saludables.
El Mercado de la Carne de Búfalo: Precios y Desafíos
En cuanto al mercado, Facundo explicó que la carne de búfalo es más barata que la carne bovina. Sin embargo, debido a la falta de visibilidad y tipificación, la carne no tiene el mismo reconocimiento en el mercado. “Hoy, el precio de un novillo de búfalo ronda los $1800 por kilo, mientras que un novillo de vaca se paga entre $2700 y $3000 por kilo”, señaló el director, destacando la brecha de precios entre ambos productos.
A pesar de la diferencia en precios, la carne de búfalo aún tiene una alta calidad y presenta una oportunidad de diversificación para los productores que eligen apostar por este sector.
El Futuro de la Producción Bubalina en la Provincia
Facundo también habló sobre el creciente interés por la producción bubalina en la región norte de la provincia, donde ya existen varios productores establecidos en localidades como Guillermina, Villa Ocampo y Tostado. “La producción bubalina está creciendo en el norte. Hay una gran demanda de carne de búfalo, y estamos trabajando en darle mayor visibilidad y apoyo a los productores”, comentó.
En cuanto al futuro del sector, Méndez mencionó la importancia de darle visibilidad a la carne de búfalo, especialmente en el mercado interno. “Queremos que la carne de búfalo no solo esté presente en el mercado de exportación, sino también en las carnicerías locales, donde los consumidores puedan acceder a este producto”, concluyó.