Fabio Villa advirtió que el agua está a menos de mil metros del primer barrio y que el camino al Piracuá está cortado. La crecida amenaza al turismo de pesca, que genera más de 100 empleos directos.
La creciente del río Paraná continúa avanzando sobre la zona de Florencia, en el extremo norte de Santa Fe, y mantiene en alerta a las autoridades locales. El agua ya se encuentra a menos de mil metros del primer barrio y el camino hacia el Piracuá está prácticamente cortado por la inundación.
En diálogo con “Vivos y Sueltos” por Radio Ideal, el intendente Fabio Villa explicó que el agua está ingresando desde el Paraná, cubriendo campos, bajos y sectores destinados al turismo de pesca. Aunque hasta el momento no hay evacuados dentro de la ciudad, la Municipalidad mantiene preparado un protocolo de contingencia ante una posible complicación de la situación.
Cabañas y turismo de pesca, entre los sectores más afectados
La creciente golpea especialmente a la actividad turística vinculada con el río. Florencia cuenta con cinco complejos de cabañas de gran porte, además de prestadores independientes que ofrecen alojamiento en sus viviendas y servicios de pesca deportiva.
Según precisó Villa, más de 100 personas trabajan de manera directa en el turismo de pesca en la localidad.
Algunos prestadores ya tuvieron que suspender sus actividades y las instalaciones ubicadas en sectores inundables sufrieron el ingreso de agua, incluso en lugares donde sus propietarios habían tomado precauciones por encontrarse en zonas relativamente elevadas.
El intendente destacó la importancia de esta actividad para la economía local y señaló que el municipio trabaja para fomentarla y sostenerla.
El camino al Piracuá quedó bajo el agua
Villa confirmó que el avance del agua afecta el acceso terrestre a la zona del Piracuá, donde viven o permanecen durante temporadas personas dedicadas a la pesca y al turismo.
En esos casos, el municipio colaboró con el traslado de los pobladores hacia Florencia, donde también cuentan con sus hogares.
El jefe municipal recordó, además, que la creciente de 2023 destruyó el puente de madera ubicado en el sector del Chará. Desde entonces, la construcción de un nuevo puente y la elevación del camino forman parte de las gestiones para garantizar un acceso terrestre permanente.
“Sería muy bueno concretar la construcción de ese puente y también levantar el camino”, expresó.
Un operativo de rescate en plena inundación
La magnitud de la creciente también obligó a realizar operativos para asistir a personas que quedaron rodeadas por el agua en zonas rurales.
Villa recordó un procedimiento realizado durante la noche del sábado 17 de octubre, cuando cinco personas quedaron aisladas después de que el agua avanzara sobre el terreno y les impidiera salir. En esa situación, algunos animales se ahogaron y los trabajadores rurales no podían abandonar el lugar por sus propios medios.
El rescate se realizó con un tractor y una canoa, en un operativo que se extendió hasta la medianoche.
El intendente también contó que recorrió personalmente en lancha la zona de las cabañas y los puestos rurales para verificar si quedaban personas que necesitaran asistencia.
“Es impresionante la cantidad de agua. El sábado seguía entrando mucha agua desde el Paraná”, describió.
La ciudad sigue de cerca la evolución del arroyo Tapená
Dentro de Florencia, uno de los puntos de atención es el arroyo Tapená, conectado con el Paraná a través del sistema del Paranacito. Según explicó Villa, el nivel del arroyo continúa aumentando y el agua se encuentra a unos 300 metros de la plaza en uno de los sectores.
No obstante, el intendente señaló que, por el momento, el mayor riesgo para la ciudad podría estar relacionado con lluvias intensas en la zona o en el Chaco, ya que el agua de esas precipitaciones puede llegar directamente a Florencia.
En ese contexto, las condiciones meteorológicas locales venían favoreciendo la situación. Villa mencionó que el sábado se registraron apenas 10 milímetros de lluvia en la ciudad, mientras que en otros sectores se habían medido precipitaciones mucho mayores.
De todos modos, advirtió que todavía no se había alcanzado el pico de la creciente.
Protocolo de contingencia y llamado a la precaución
La Municipalidad viene trabajando desde hace más de seis meses junto con el Gobierno provincial y Defensa Civil en la elaboración de un plan de contingencia ante el fenómeno de El Niño.
El protocolo contempla los procedimientos para una eventual evacuación, con centros previamente definidos y preparados para recibir a las personas que lo necesiten.
Mientras tanto, Villa pidió a los vecinos evitar el ingreso a las zonas inundables, especialmente a los niños, adolescentes y jóvenes que se acercan por curiosidad para observar el avance del agua.
“Hay muchos pozos y corre mucha agua. Uno por ahí conoce el territorio cuando está seco, pero no cuando está inundado”, advirtió.
El intendente insistió en que nadie debe acercarse a los sectores comprometidos, salvo ante una emergencia que requiera asistencia. La prioridad, remarcó, es evitar accidentes y proteger la vida de los vecinos mientras continúa el avance de la creciente del Paraná.