El jefe de Gabinete marcó diferencias con el vocero presidencial por el tono utilizado frente a las denuncias y advirtió sobre el impacto político dentro del oficialismo.
La situación judicial que involucra al vocero presidencial, Manuel Adorni, sumó una nueva voz crítica dentro del propio Gobierno. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, cuestionó públicamente la forma en que el funcionario respondió a las acusaciones y marcó diferencias en el manejo político del caso.
Adorni es investigado por presunto enriquecimiento ilícito, en una causa que en los últimos días incorporó testimonios y nuevos elementos. Entre ellos, la declaración del hijo de una jubilada que afirmó que el funcionario mantiene una deuda de 65.000 dólares por refacciones en un departamento.
“No me gustaron esos mensajes”
En ese contexto, Francos puso el foco no solo en la investigación judicial, sino también en la estrategia comunicacional adoptada por el vocero.
“Un jefe de Gabinete tiene que guardar un estilo que no parezca irónico o soberbio. La gente lo toma mal. No me gustaron esos mensajes”, expresó, en referencia a publicaciones realizadas por Adorni en redes sociales.
El funcionario fue más allá al cuestionar el tono elegido: “Lo que no me gusta es que se tome livianamente el tema o que se hagan bromas en las redes”, sostuvo, y agregó que, aunque podría tratarse de una estrategia, “no me gustaron”.
Tensión política en la Casa Rosada
Las declaraciones se dan en un momento de tensión interna en la Casa Rosada, donde la causa genera ruido político y expectativas por la exposición pública que enfrentará Adorni la próxima semana, cuando presente su informe de gestión ante la Cámara de Diputados.
En paralelo, Francos también se refirió a las disputas dentro del oficialismo: “Muchas veces se encuentra entre dos sectores fuertes y tiene que laudar. Hay que ser más racionales y no dejarse llevar por las pasiones”, planteó.
Advirtió además que estos conflictos “perjudican y generan un clima de duda”, en un contexto donde el Gobierno busca sostener su agenda política y económica.
Mirada económica y proyección
En otro tramo de sus declaraciones, el jefe de Gabinete defendió aspectos del rumbo económico, aunque reconoció que el impacto no es homogéneo.
“Hay sectores que están más afectados con esta economía que cambió muchas cosas para bien”, señaló.
Finalmente, dejó una definición de tono optimista: “Creo honestamente en Argentina”, afirmó, y destacó que la actual gestión “fue el único que bajó impuestos”, mencionando la reducción de retenciones y cambios en Ganancias como parte de esa política.