En un mundo cada vez más automatizado, la inteligencia artificial (IA) está tomando un papel central en diversos ámbitos, incluidos el periodismo y la educación. Este fenómeno genera tanto fascinación como temor, especialmente cuando se trata de las implicaciones que puede tener para el sistema educativo. Para profundizar en este tema, tuvimos una charla con Patricia Ramírez, licenciada en informática educativa y docente en la Universidad Católica de Santa Fe, quien lidera la cátedra de informática aplicada a la educación, con un enfoque en el aprendizaje en clave maker.
En nuestra conversación, Patricia destacó que la clave no es temerle a la inteligencia artificial, sino aprender a utilizarla. “Lo peor que nos puede pasar es asustarnos, porque si nos asustamos, quedamos paralizados. Lo mejor es indagar, explorar”, expresó Patricia, quien subrayó que la IA ya tiene muchos años de desarrollo, pero su auge comenzó hace apenas un par de años, transformando a su paso no solo el mundo laboral, sino también el educativo.
Según la docente, la educación tradicional, que históricamente ha privilegiado la memoria y la acumulación de información, se enfrenta a un desafío con la llegada de la IA, que permite acceder a vastos volúmenes de datos con solo un clic. Frente a esta situación, Patricia considera que hoy más que nunca debemos desarrollar en los estudiantes habilidades como el pensamiento crítico, la resolución de problemas y la capacidad para trabajar de forma interdisciplinaria. “Ya no se trata de llenar cabezas con información, sino de formar a los chicos para que puedan pensar de manera divergente, para que sean creadores, no solo reproductores de conocimiento”, explicó.
Sin embargo, Patricia también reconoció que la IA, por muy avanzada que sea, no puede reemplazar ciertos aspectos del aprendizaje humano, como la observación o la creatividad. Para ilustrarlo, relató una experiencia en la que planteó un desafío a sus estudiantes, que incluía preguntas que solo podrían ser resueltas si los alumnos tenían conocimientos de historia, arte y una capacidad crítica para entender el contexto. A pesar de que los estudiantes intentaron usar inteligencia artificial para resolverlo, no pudieron. “La IA no pudo resolver el problema porque requería habilidades humanas como la observación, la curiosidad y la metacognición”, explicó.
En cuanto a la implementación de nuevas tecnologías en el aula, Patricia hizo un llamado a repensar las estructuras educativas tradicionales. “El aula ya no existe solo dentro de las cuatro paredes de un salón. Aprendemos de manera global, en redes, con nuestros pares, y a lo largo de toda la vida”, expresó, enfatizando la necesidad de actualizar los métodos pedagógicos.
A pesar de que la inteligencia artificial puede ser una herramienta poderosa, Patricia enfatiza que debe ser utilizada con responsabilidad. Asegura que no se trata de reemplazar al docente, sino de aprovechar las herramientas tecnológicas para potenciar las habilidades de los estudiantes. “La clave está en el uso responsable, y los docentes tienen que estar preparados para guiar a los estudiantes en este nuevo panorama”, concluyó.
Escucha la entrevista completa con Patricia Ramírez: