La difícil situación de los trabajadores textiles en Reconquista, marcada por la caída de ventas y la competencia extranjera, obliga a implementar medidas drásticas para evitar el cierre de las fábricas.
En una comunicación telefónica con Juan Carlos Bandeo, representante gremial de los trabajadores textiles de Reconquista, se abordó la crítica situación que enfrenta la industria local. La falta de ventas y la incapacidad de las empresas para mantener la producción, especialmente de tela y hilo, han generado una crisis profunda. Bandeo explicó que, debido a esta problemática, las empresas se vieron obligadas a reducir los horarios de trabajo.
Medidas de ajuste y consecuencias para los trabajadores
A raíz de la crisis, las empresas acordaron disminuir la jornada laboral de 8 a 6 horas diarias, con turnos de 6 a 12, de 12 a 18 y de 0 a 6 horas. Esta medida implica una pérdida de entre un 20% y un 25% del salario para los trabajadores. Según Bandeo, la alternativa sería el cierre de las fábricas, lo que pondría en riesgo muchos puestos de trabajo. “Los trabajadores prefieren perder un porcentaje de su sueldo antes que perder su empleo”, expresó.
El impacto de las importaciones y la falta de salida de los productos
El principal obstáculo para las empresas textiles locales es la competencia desleal de productos importados, tras la liberación de las importaciones por parte del gobierno. Según Bandeo, “las empresas locales no tienen salida para su producción”, lo que agrava aún más la crisis del sector.
Un panorama similar al vivido en Avellaneda
Bandeo recordó que el año pasado, en la textil de Avellaneda, se vivió una situación similar. Para evitar el cierre, también se implementaron acuerdos de reducción de jornada y salarios, lo que afectó la economía de los trabajadores.
Un futuro incierto para los trabajadores textiles
Finalmente, Juan Carlos Bandeo se mostró preocupado por el futuro de la industria textil. “Esto no puede sostenerse por mucho tiempo”, advirtió. Aunque las medidas adoptadas han permitido mantener a las fábricas operativas por ahora, el panorama sigue siendo incierto para los trabajadores de la región.