Mariela Altamirano dio su versión tras la muerte del niño, aseguró que lo protegió y denunció haber sufrido violencia durante su relación con el padre.
Mariela Altamirano, madre de Ángel López, el niño fallecido en Comodoro Rivadavia, habló públicamente por primera vez y negó estar involucrada en la muerte de su hijo, en una causa que la tiene como principal acusada.
“Yo no maté a mi hijo. Es más, lo protegí y lo busqué”, expresó, al reconstruir lo ocurrido la mañana del domingo en que el menor fue encontrado en grave estado.
Según relató, ese día decidieron despertarlo temprano porque “solía dormir mucho últimamente”. “Lo hicimos levantar para ir al baño y vimos que ya se había hecho pis. Le dije a mi marido que lo bajara y lo acostara conmigo”, contó.
Altamirano aseguró que el niño “estaba durmiendo” y que incluso lo escuchaba roncar. Sin embargo, momentos después, la situación cambió: “Mi marido me dice ‘no respira’. Entonces empiezo a hacerle RCP y llamo a la ambulancia enseguida”.
El traslado al hospital y las dudas
La mujer relató que salieron a la calle con el niño en brazos pidiendo ayuda, y que al llegar al hospital les informaron que “tenía signos vitales, pero le faltaba oxígeno”.
En medio de la investigación, insistió en su inocencia: “Yo también quiero saber qué pasó, porque nosotros no le pegamos al nene. Nosotros no le hicimos nada”.
Denuncias de violencia en la relación
Altamirano también apuntó contra Luis López, padre del niño, y aseguró haber sido víctima de violencia desde el embarazo: “Ya en todo el embarazo sufría violencia. A los seis meses de que nació, él ya empezaba a tomar, se dedicaba a las drogas, al alcohol, se iba de fiesta”.
Según su testimonio, la relación estuvo marcada por situaciones de abandono y conflictos: “Volvía después de dos o tres días, nos hacía pasar necesidades. Yo le dije que me quería separar porque ya no aguantaba más la situación”.
Contó además que tras separarse regresó a Córdoba y que en los últimos meses volvió a Comodoro Rivadavia para ver a su hijo, en medio de instancias judiciales.
Amenazas y ausencia en el velatorio
Por último, se refirió a su ausencia en el velatorio, situación que generó repercusión pública, y explicó que se debió a amenazas contra ella y su familia.
“Me están amenazando a mí y a mi familia, que nos van a prender fuego la casa. Tengo una bebé de seis meses y tengo que resguardar su bienestar”, afirmó.