El ratio de irregularidad alcanzó 5,5 % según el Banco Central. La mora en hogares se triplicó en un año y las financieras registran atrasos del 24,6 %.
La morosidad bancaria volvió a encender señales de alerta en el sistema financiero argentino. Según el último Informe sobre Bancos publicado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el ratio de irregularidad de los créditos al sector privado cerró 2025 en 5,5 %, el nivel más alto de los últimos seis años.
El deterioro estuvo impulsado principalmente por los hogares, donde la mora escaló al 9,3 % en diciembre. Un año antes, ese indicador se ubicaba en apenas 2,5 %, lo que implica que la morosidad de las familias se multiplicó por más de tres en doce meses.
El incremento fue sostenido durante todo el año y refleja el impacto de ingresos aún débiles, inflación persistente, actividad estancada y mayores costos en servicios y tarifas.
El problema se concentra en las familias
El desbalance entre hogares y empresas es marcado:
- Familias: 9,3 % de mora.
- Empresas: 2,5 %, aunque también subió desde el 0,8 % interanual.
Dentro del segmento de personas físicas, el deterioro fue más fuerte en:
- Préstamos personales, donde la irregularidad roza el 12 %.
- Créditos con tarjetas, con niveles cercanos al 6 %.
En el sector corporativo, en cambio, el aumento estuvo vinculado a empresas del comercio y la producción primaria, aunque con una magnitud considerablemente menor que en el segmento minorista.
En paralelo, también se incrementó el ratio de cheques rechazados por falta de fondos, otro indicador que suele anticipar tensiones en la cadena de pagos.
Entidades no bancarias, el dato más preocupante
El cuadro es aún más delicado fuera del sistema bancario tradicional. En financieras, fintech y otras entidades no financieras, la mora trepó al 24,6 % de las carteras. En términos simples, uno de cada cuatro préstamos presenta atraso.
Más crédito privado, pero con mayor riesgo
A pesar del deterioro en la calidad de la cartera, el crédito al sector privado ganó peso en el balance del sistema financiero.
A diciembre de 2025, los préstamos a empresas y familias representaron el 43,9 % del activo total, lo que implica un crecimiento de 8,6 puntos porcentuales respecto al año anterior. En paralelo, cayó la exposición al sector público, que se ubicó en 27,8 % del activo.
La dinámica de los próximos meses será determinante para saber si el sistema logra estabilizar estos indicadores o si la presión financiera sobre hogares y pequeñas empresas continúa profundizándose.