La histórica cooperativa láctea presentó el pedido en Rafaela tras considerar inviable su recuperación, con deudas millonarias, caída productiva y salarios impagos.
La cooperativa láctea SanCor solicitó su propia quiebra ante la Justicia, en una decisión que profundiza su crisis financiera y marca un nuevo punto crítico en su situación económica.
La presentación fue realizada este miércoles ante el juez Marcelo Gelcich, a cargo del concurso preventivo en los tribunales de Rafaela, aunque el pedido aún no había sido incorporado formalmente al expediente.
El concurso dejó de ser una herramienta viable
Según el planteo, la empresa consideró que el concurso preventivo ya no permite una salida real. Entre los argumentos se mencionan la imposibilidad de recomponer la operación, la falta de ingresos, el escaso acceso al crédito y la ausencia de capital de trabajo.
También se suma una estructura de costos insostenible, junto con deudas salariales, fiscales y comerciales, además de presión creciente de los acreedores.
Un pasivo millonario y más de 1.500 acreedores
La causa judicial detalla un pasivo cercano a los 120 millones de dólares, con más de 1.500 acreedores, lo que refleja la magnitud del deterioro financiero.
Desde 2017, SanCor perdió participación en el mercado, redujo su producción de cerca de 4 millones de litros diarios a menos de 500.000, vendió marcas históricas y cerró plantas.
A esto se sumó un conflicto gremial de ocho meses con trabajadores nucleados en Atilra, en una empresa que hoy cuenta con unos 850 empleados.
Salarios adeudados y escenario judicial abierto
En diciembre, la Justicia designó una coadministradora tras observaciones sobre la gestión. Desde el gremio confirmaron el pedido de quiebra y lo vincularon a un “estado de cesación de pagos, insolvencia y falta de viabilidad”.
También señalaron que la firma mantiene ocho meses de salarios impagos, además de aguinaldos y aportes.
Mientras la Justicia analiza la solicitud, el sindicato plantea que una eventual quiebra podría abrir una nueva etapa que permita sostener la producción y preservar la marca junto a los puestos de trabajo.