A partir de mayo, los senadores nacionales percibirán una dieta superior a los $9 millones brutos, luego de que el congelamiento salarial venciera el pasado 31 de marzo y no fuera prorrogado.
Esto representa más de 30 jubilaciones mínimas, que desde el próximo mes se ubicarán en $296.481,74 (sin bono). Con el bono de $70.000 otorgado por decreto, la jubilación mínima asciende a $366.481,74, por lo que el salario en mano de un senador equivaldrá a entre 18 y 20 jubilaciones mínimas, según se estima quedará entre $6,5 y $7 millones netos.
El aumento se concretó sin mayor debate, luego de que fracasaran intentos anteriores por establecer un consenso político sobre el tema. La vicepresidenta Victoria Villarruel había prorrogado el congelamiento mediante el decreto 27/24 hasta el 31 de marzo de este año, con respaldo de bloques como La Libertad Avanza, PRO, UCR, Las Provincias Unidas y el Frente Renovador de la Concordia.
Durante abril no se renovó el congelamiento, y con la liquidación de sueldos en marcha, los senadores se beneficiarán del nuevo esquema, que incluye una dieta número 13 similar a un aguinaldo.
La decisión generó críticas por la falta de discusión abierta y en contraste con la situación económica que atraviesa gran parte de la población.