Un informe de la UCA reveló que el 53,6% de niños y adolescentes es pobre y el 10,7% indigente, con fuertes desigualdades que persisten pese a una leve mejora.
Un reciente informe de la Universidad Católica Argentina (UCA) advirtió que más del 50% de los niños, niñas y adolescentes del país vive en situación de pobreza, alcanzando el 53,6% en 2025, mientras que la indigencia se ubicó en el 10,7%.
Además, el estudio señaló que casi el 30% no accede regularmente a una alimentación adecuada, evidenciando un escenario de fuerte vulnerabilidad.
Mejora reciente, pero problema estructural
Si bien los datos muestran una leve mejora respecto a años anteriores, desde la institución remarcaron que no debe confundirse con una solución de fondo.
“El descenso trae alivio, pero no resuelve un problema estructural”, indicaron, al tiempo que señalaron que la pobreza infantil muestra una tendencia creciente en el largo plazo.
Una problemática que se arrastra desde hace años
Según la serie histórica, la pobreza infantil era del 45,2% en 2010, bajó en los años siguientes, pero luego inició un proceso de deterioro sostenido, con picos cercanos al 65% en 2020 y 2021 y un máximo de 62,9% en 2023.
Aunque los indicadores mejoraron en 2024 y 2025, siguen por encima de los niveles de la década pasada.
Inseguridad alimentaria y asistencia récord
El informe también reveló que el 28,8% de los menores atraviesa inseguridad alimentaria, con un 13,2% en su forma más grave.
En paralelo, la asistencia alimentaria alcanzó al 64,8% de los niños, el valor más alto registrado, impulsado por comedores y programas sociales.
Salud y condiciones de vida, en deuda
Entre otros indicadores preocupantes, el estudio señaló que:
- El 19,8% dejó de asistir al médico o al odontólogo por motivos económicos
- El 18,1% vive en viviendas precarias
- El 20,9% en condiciones de hacinamiento
- El 42% no tiene acceso a saneamiento adecuado
Estos datos reflejan que las privaciones van más allá del ingreso, impactando directamente en la calidad de vida.
El desafío de fondo
Desde la UCA advirtieron que, si bien las políticas sociales llegan a gran parte de la población vulnerable, no logran cubrir la totalidad de las necesidades y dejan sectores excluidos.
En ese sentido, especialistas remarcan que la mejora de las condiciones laborales de los adultos es clave para revertir la situación.
El informe deja en claro que, pese a algunos avances recientes, la pobreza infantil sigue siendo uno de los principales desafíos sociales del país.