Desde hace un largo tiempo, los robos a obras o casas en construcción se ha vuelto un problema sin solución para el estado. Tanto en Reconquista como en Avellaneda la situación se ha vuelto insostenible.
La cantidad de robos en obras o casas en construcción desde hace tiempo se ha vuelto insostenible. La impotencia que genera esto llega a los limites impensados. Como por ejemplo gente que duerme en las obras, armados y dispuestos a hacer justicia por mano propia.
Hoy construir una obra, o una casa no es tarea fácil, ni sencilla para nadie, menos aun para aquellos que a través de créditos o planes han decidido emprender el sueño de la casa propia. Si a esa tarea casi imposible le sumamos que los dueños de lo ajeno se apoderan de materiales, herramientas, o utiles para la tarea la cosa pasa a palabras mayores.
En Reconquista o Avellaneda la cosa es igual, poca seguridad, poca respuesta de las autoridades policiales y ninguna de la judicial.
El ultimo fin de semana, una familia que construye con gran esfuerzo su casa en calle 327, cerca de las 15 hs. fue a ver la obra. La sorpresa es que cuando llegaron un delincuente estaba dentro del obrador, rompió el candado y buscaba que llevarse.
Gracias al rápido accionar de los vecinos lograron que éste huya despavorido, lo que provocó una corrida y agitación en los vecinos que incluso con armas en las manos salieron detener el delincuente. Todo fue en vano. No pudieron atraparlo.
Pero lo peor no fue eso, sino la falta de empatía de los policías que recibieron al damnificado, al cual simplemente le dijeron que no había denuncia por hacer, dado que solo fue un intento.
La impotencia y sensación de indefensión que genera esto es increíble y hace que los vecinos tomen medidas de seguridad por motus propio, Grupos de WSP, armas y vigilancia por turnos.
Hasta cuando?