La comunidad educativa retomó las clases 17 días después del ataque fatal, con un esquema escalonado, fuerte contención emocional y homenajes a la víctima.
A 17 días del tiroteo que dejó un alumno muerto y conmocionó al país, la escuela Nº 40 Escuela Nº 40 Mariano Moreno de San Cristóbal reabrió este jueves sus puertas para iniciar el regreso progresivo de los estudiantes, en un contexto aún marcado por el dolor y la tensión emocional.
El retorno, previsto inicialmente para el miércoles pero postergado por las lluvias, se concretó de manera escalonada. Este jueves asistieron alumnos de distintas divisiones de segundo, tercer y quinto año, organizados en dos turnos: uno a las 8.35 y otro a las 10.20.
Antes del izamiento de la bandera, la comunidad educativa realizó un minuto de silencio en memoria de Ian Cabrera, el adolescente fallecido durante el ataque.
Un regreso atravesado por el impacto emocional
El establecimiento abrió sus puertas a las 8 y desde temprano comenzaron a llegar docentes y equipos directivos. Los estudiantes ingresaron progresivamente, mientras que otros cursos —que debían retomar ayer— lo harán el próximo lunes.
Más allá de la limpieza y reacondicionamiento del edificio, que permaneció dos semanas preservado como escena del crimen, el clima en la comunidad educativa sigue siendo de extrema fragilidad y fuerte impacto emocional.
La delegada regional de Amsafé, Patricia Vallejos, describió el escenario con crudeza: “Estamos rotos, desarmados, tristes y con miedo”, expresó, y remarcó la dificultad del proceso de reconstrucción de la confianza dentro del ámbito escolar.
Contención y reorganización del cronograma escolar
Durante las últimas semanas, la escuela permaneció bajo custodia policial mientras avanzaban las tareas judiciales. En paralelo, se realizó la entrega de pertenencias que habían quedado dentro del edificio tras el ataque.
Las autoridades educativas confirmaron un esquema de reapertura progresiva, con reuniones con familias, reingreso por etapas y jornada reducida para todo el alumnado en los próximos días.
El ataque que marcó a la comunidad
El hecho ocurrió la mañana del lunes 30 de marzo, cuando un adolescente de 15 años ingresó armado con una escopeta calibre 12/70 y abrió fuego dentro del establecimiento antes del izamiento de la bandera.
El ataque provocó la muerte de Ian Cabrera y dejó a otros dos estudiantes heridos, que posteriormente recibieron el alta médica.
El agresor, por su edad, es no punible y permanece bajo medidas de resguardo institucional.
Investigación y avances judiciales
La investigación apunta a la posible influencia de entornos digitales radicalizados y foros donde se glorifican hechos violentos, lo que abrió nuevas líneas de análisis sobre la planificación del ataque.
Un segundo adolescente fue imputado por presunta participación secundaria y permanece bajo medidas restrictivas mientras avanza la causa.
Mientras tanto, la comunidad educativa intenta retomar la rutina escolar en medio de un proceso de contención institucional y reconstrucción emocional, aún profundamente atravesado por el impacto del hecho.