Se cumplen nueve años del asesinato de Micaela García, militante entrerriana del Movimiento Evita, cuyo caso derivó en la Ley Micaela y un segundo juicio contra uno de los acusados.
Micaela García, de 21 años, fue abusada sexualmente y asesinada en abril de 2017 a la salida de un boliche en Gualeguay, Entre Ríos. Su ex pareja, Sebastián Wagner, fue condenado a prisión perpetua por “homicidio triplemente calificado por alevosía y críminis causa, agravado por violencia de género”.
Por su parte, Néstor Pavón recibió inicialmente cinco años de cárcel por encubrimiento agravado, mientras que Gabriel Otero, hijo de la pareja de Wagner, fue absuelto.
Nuevo juicio para Pavón
El Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos ordenó un segundo debate oral y público para Pavón, acusado ahora de secuestro, abuso sexual con acceso carnal y homicidio agravado en coautoría, cargos más graves que los del expediente original.
El recurso presentado por Pavón, que alegaba violación del principio de ne bis in idem, fue rechazado por la Procuración General provincial y los tribunales, al considerarse que no existía una condena firme sobre su responsabilidad y que el fallo anterior presentó “vicios esenciales” en la valoración de la prueba.
Ley Micaela y legado de Micaela García
El caso de Micaela impulsó la Ley Micaela, promulgada el 10 de enero de 2019, que establece capacitación obligatoria en género y violencia de género para quienes se desempeñan en la función pública a nivel nacional, incluyendo los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
La ley fue aprobada por 118 votos a favor y uno en contra en Diputados y cuenta con adhesión de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires, buscando transformar las políticas públicas y generar conciencia sobre la violencia de género.