Un informe de la consultora W revela una leve baja de la pobreza, un crecimiento de los sectores bajos no pobres y una fuerte brecha en los hábitos de consumo.
Un nuevo relevamiento de Consultora W, dirigida por Guillermo Oliveto, expuso cambios recientes en la pirámide social argentina: mientras la población en pobreza cayó del 26% al 24%, la brecha entre los ingresos más altos y los sectores que viven con lo justo se profundiza.
Según el informe, la “Clase baja, en pobreza” —hogares que perciben menos de $1.180.000 mensuales— concentra el 31% de la población, aunque la proporción de hogares bajó dos puntos en el último trimestre medido. En paralelo, la “Clase baja superior, no pobre” pasó del 24% al 28%, señalando un leve corrimiento hacia arriba dentro del estrato más vulnerable.
Cómo queda la pirámide por ingresos
El estudio detalla niveles y umbrales actualizados:
- Clase media baja: ingresos desde $2.050.000, promedio $2.400.000. Representa el 26% de los hogares.
- Clase media alta: piso de $3.700.000, promedio $5.200.000, abarca el 17%.
- Clase alta: el 5% de la población, con ingresos mínimos de $7 millones, aunque el promedio efectivo ronda los $12 millones mensuales.
Si bien el desplazamiento de algunos hogares fuera de la pobreza aparece como un dato positivo, el informe advierte que la distancia respecto de los estratos altos se agranda trimestre a trimestre.
Consumo: una elite que acelera y una base atrapada en la “cultura del no”
La desigualdad se expresa con fuerza en los hábitos de consumo. El estudio describe dos Argentinas:
- En la cúspide, la clase alta empuja rubros con crecimientos superiores al 50% interanual: autos premium, viajes al exterior y bienes importados.
- La clase media alta logró un equilibrio “inestable”, acomodándose al nuevo escenario económico a costa de recortar gastos recreativos, renegociar cuotas y administrar cada peso.
Debajo, la clase media baja y la clase baja superior transitan lo que Oliveto define como la “cultura del no”: no hay plata, no alcanza, no se llega. El termómetro es el consumo masivo: entre enero y octubre, las ventas en supermercados cayeron 5,1% interanual.
El deterioro, además, es desigual según rubro:
- Lácteos: estables.
- Limpieza: –1%.
- Alimentos: –3%.
- Cosmética: –4,5%.
- Golosinas: –5,5%.
- Bebidas sin alcohol: –14%.
- Bebidas alcohólicas: –16,5%.
Una recuperación parcial con brecha creciente
El informe concluye que, aunque la pobreza retrocede levemente y algunos hogares escalan hacia niveles no pobres, la fractura entre la elite que planifica vacaciones internacionales y la mitad del país que vive bajo restricciones permanentes no deja de ampliarse.