“Tito” Kaenel, describió desde el rancho La Loly el avance del agua, los cambios en el comportamiento de los animales y las posibles dificultades que podría generar la crecida.
El avance de la crecida del río Paraná comienza a sentirse cada vez más en las islas frente a Reconquista. Desde el rancho La Loly, ubicado en una reserva natural a unos seis kilómetros río arriba de la ciudad, Roberto Antonio Kaenel, “Tito”, relató cómo evoluciona la situación y qué señales observa en el entorno.
El agua sigue avanzando
Según contó Tito, el agua continúa ingresando a los sectores bajos de la isla. En la parte posterior de la vivienda, el terreno comenzó a inundarse y el nivel sube de manera sostenida.
Estimó que el agua aumenta aproximadamente un centímetro cada tres o cuatro horas. También señaló que, al momento de la conversación, había unos 10 centímetros de diferencia entre el nivel del río y el agua acumulada detrás de la propiedad.
Si la crecida continúa, calculó que algunos sectores podrían llegar a tener entre un metro y 1,20 metros de agua.
Las señales que dan los animales
La creciente también se refleja en el comportamiento de los animales. Tito contó que comenzaron a aparecer numerosos renacuajos en el patio y que las hormigas están construyendo sus nidos en las partes altas de la vivienda, incluso cerca del techo.
También observó aves que preparan sus nidos, en un contexto en el que los animales buscan lugares más elevados para resguardarse del avance del agua.
La preocupación por los accesos al puerto
Otro de los puntos que mencionó fue la posibilidad de que se restrinja el acceso a sectores bajos de Puerto Reconquista para evitar el ingreso del agua.
Según explicó, entre las alternativas que se analizaban estaba la colocación de arena o tierra para contener el avance, una medida que podría requerir el uso de bombas para extraer el agua acumulada del lado interno.
Una situación de ese tipo también podría generar dificultades para quienes necesitan ingresar a las guarderías náuticas o utilizar sus embarcaciones.
Hace días que no ve a los monos
Tito también comentó que hace aproximadamente 15 días no observa monos en la zona, aunque habitualmente suelen permanecer en sectores elevados, donde encuentran vegetación y brotes para alimentarse.
Explicó que estos animales se desplazan en grupos y que uno suele ir adelante. Además, advirtió que los perros pueden perseguirlos y representar un riesgo, especialmente para las crías que las hembras llevan consigo.
Mientras el Paraná continúa creciendo, quienes viven y trabajan en las islas siguen atentos a la evolución del río y a los cambios que se producen en el entorno.