Productores intervinieron sin autorización en los Bajos Submeridionales y generaron conflicto en la zona. Vialidad advirtió sobre consecuencias legales y técnicas.
En nuestro programa “Vivos y Sueltos”, conversamos con Carlos Maggi, representante de Vialidad Provincial, quien brindó precisiones sobre el corte realizado por productores en la ruta provincial 13 y fue categórico al marcar la postura oficial.
El funcionario confirmó que la intervención no fue autorizada por Vialidad y remarcó que este tipo de acciones no solo son ilegales, sino que también generan perjuicios en otros sectores. “Nos consultaron, pero dijimos que no. No podemos cortar una ruta ni trasladar el problema de un lugar a otro”, sostuvo.
Un conflicto que generó tensión entre productores
El corte provocó malestar en otros productores de la zona, que quedaron sin acceso a sus campos. En ese sentido, Maggi fue crítico con la decisión: la calificó como “una acción egoísta”, al no contemplar el impacto colectivo.
La ruta provincial 13 cumple un rol fundamental en la conectividad entre los departamentos Vera y 9 de Julio, por lo que su interrupción afecta directamente la circulación y la actividad productiva en toda la región.
Una zona sensible desde lo hídrico
Desde Vialidad explicaron que cualquier intervención en ese sector debe ser evaluada con múltiples organismos, debido a que forma parte de una cuenca hídrica compleja, donde el escurrimiento del agua es clave.
“Estas rutas son transversales a la cuenca y las primeras en afectarse. La ruta 13 incluso funciona como reguladora del paso del agua”, detalló el funcionario.
Posible denuncia penal
Maggi confirmó que el hecho podría derivar en una denuncia penal, ya que el corte de una ruta sin autorización constituye un delito. Además, aclaró que Vialidad no ejecutó ni avaló la obra, desmintiendo versiones que circularon en la zona.
Trabajos para recuperar la transitabilidad
El organismo ya trabaja en una intervención para restablecer el paso. Está previsto que equipos salgan con maquinaria hacia el lugar, aunque las condiciones del terreno dificultan el acceso.
“El objetivo es habilitar al menos el paso para vehículos livianos”, indicó.
Un proyecto estructural en camino
Como anticipo, Maggi señaló que existe un proyecto en gestión para mejorar la ruta 13, que contempla un alteo del camino y la colocación de aproximadamente 20 alcantarillas, con el fin de optimizar el drenaje y evitar este tipo de situaciones a futuro.
La situación vuelve a poner en debate la necesidad de planificación en una región donde cada intervención impacta directamente en el equilibrio hídrico y productivo.