La propuesta gratuita impulsada por Lucas Mazurek ya tuvo sus primeras clases y sigue sumando participantes, con encuentros todos los sábados en el Camping Ichimaye.
En la tarde de hoy, en “Vivos y Sueltos”, dialogamos con Lucas Mazurek, quien lleva adelante esta iniciativa que ya empieza a ganar visibilidad en la ciudad y en redes sociales.
En apenas dos encuentros, la escuelita de BMX freestyle que funciona en el predio del Recopark ya empezó a consolidarse como una de las propuestas deportivas más convocantes para chicos y jóvenes en la ciudad. Con clases abiertas, gratuitas y sin límite de edad, la iniciativa busca acercar el deporte a la comunidad y fomentar un espacio de aprendizaje y encuentro.
Un espacio abierto para todos
El profesor Lucas Mazurek, impulsor del proyecto, confirmó que las clases se desarrollan todos los sábados a las 16:30 en la rampa de BMX ubicada dentro del Camping Ichimaye. La propuesta está pensada para principiantes, pero también para quienes alguna vez practicaron y desean retomar.
“La idea es que sea un deporte para hacer amistades, no para competir. Que conozcan la disciplina, pero también sus riesgos”, explicó. En ese sentido, remarcó que no hay edad mínima ni máxima para sumarse.
Crecimiento y entusiasmo desde el inicio
La convocatoria viene en aumento. En la primera clase participaron ocho chicos, mientras que en la segunda ya se sumaron nuevos alumnos, alcanzando un grupo más amplio y diverso. Incluso, uno de los casos que más llamó la atención fue el de un niño de tan solo 4 años, que logró desenvolverse con soltura en la pista.
Durante los encuentros, los participantes comienzan con una etapa inicial de reconocimiento: uso de la bicicleta, control, seguridad y conocimiento del circuito. Luego, progresivamente, avanzan hacia maniobras más complejas.
Un predio que se expande
En paralelo al crecimiento de la escuelita, también avanzan obras en el sector. Según indicó Mazurek, se están realizando trabajos de ampliación y mejora del espacio, con el objetivo de sumar nuevas rampas y optimizar la pista.
Además, proyectan a futuro incorporar una pileta de colchones, que permitirá a los chicos practicar saltos de manera más segura, potenciando el aprendizaje.
Acompañamiento de las familias
Otro aspecto destacado es la presencia constante de padres y familiares, que acompañan cada jornada y generan un ambiente de comunidad alrededor de la actividad. El espacio cuenta con sectores para permanecer durante las clases, lo que favorece la participación y el apoyo.
Con más de 15 años de experiencia en la disciplina, Mazurek apuesta a que el BMX vuelva a tener protagonismo en la ciudad y se consolide como una alternativa deportiva accesible.
La invitación está abierta: cada sábado, el Recopark se llena de bicicletas, entusiasmo y nuevas oportunidades para descubrir el BMX.