El intendente de Avellaneda repasó los principales ejes del 2025, destacó el compromiso de los vecinos con la ciudad y señaló los desafíos económicos y sociales que marcarán el 2026.
En diálogo radial, el intendente Gonzalo Braidot realizó un balance del 2025 y se mostró moderadamente optimista de cara al próximo año, en un contexto económico complejo pero con objetivos claros para Avellaneda. Anticipó que entre hoy y mañana se completará el cierre formal del año de gestión, combinando el repaso del trabajo realizado con actividades de carácter social junto a la comunidad.
El mandatario remarcó la importancia de que los vecinos puedan contar con un reflejo claro del recorrido de la gestión durante el año, tanto en materia de infraestructura como en acciones sociales y comunitarias.
Economía, empleo y desafíos sociales
Al proyectar el 2026, Braidot fue claro: la mejora de la economía es el principal deseo, no solo para la gestión sino para toda la comunidad. En ese sentido, reveló que mantuvo una reunión con el ministro de Producción, donde se analizó la necesidad de avanzar en inversiones en infraestructura para la zona industrial, con el objetivo de promover la generación de empleo local.
Advirtió, no obstante, que estos proyectos están directamente ligados al ritmo de la actividad económica. Además, señaló que existen desafíos complejos que requieren una presencia activa del Estado, como las adicciones y la seguridad, a los que definió como problemáticas humanas que deben afrontarse con continuidad y decisión.
El rol de los vecinos y el “ADN” de Avellaneda
Uno de los pasajes más destacados de la entrevista fue la valoración del compromiso ciudadano. Braidot relató recorridas informales por la ciudad junto a personas visitantes, quienes se sorprendieron por el orden y la limpieza, incluso en sectores céntricos y de alto tránsito.
“Más allá del trabajo del municipio, los vecinos están empoderados y orgullosos de su ciudad. Nadie permite tener un papel tirado frente a su casa”, expresó. Para el intendente, ese comportamiento forma parte del ADN de la comunidad, una identidad que también debe reflejarse en quienes ocupan responsabilidades de gestión.
Reconoció además que Avellaneda es una ciudad exigente en ese aspecto, lo que obliga a sostener y profundizar ese camino sin retrocesos.
Deporte, instituciones y vida sana
El intendente también destacó el intenso trabajo desarrollado en materia deportiva a lo largo del año. Subrayó el reconocimiento no solo a los deportistas, sino también a instituciones educativas y empresas que apostaron por la promoción de la actividad física y los hábitos saludables.
Mencionó especialmente a la Escuela Don Roberto Vicentín, la Escuela de Itatí, la E.E.S.O. N° 717, la empresa Dolbi y La Unión Agrícola , que colaboró activamente en distintas corridas y eventos. “Prácticamente todos los fines de semana hubo actividades deportivas para todos los gustos”, señaló.
Un mensaje final con eje en la salud y la familia
Sobre el cierre, Braidot agradeció el espacio y el acompañamiento durante todo el año, y dejó un mensaje de deseo para el 2026: salud, energía y fortaleza para afrontar los desafíos, incluso en un escenario complejo.
“Ojalá estemos rodeados de amor y felicidad, que al fin y al cabo es lo más importante”, concluyó.