El vicepresidente tatengue hizo un balance positivo del año deportivo e institucional, destacó el rol social del club y dejó definiciones sobre política, educación y el futuro del fútbol santafesino.
Miguel Torres del Sel cerró el 2025 con una mirada positiva sobre Unión, especialmente por el giro que dio el equipo en un momento crítico. “Estábamos peleando el descenso y con la llegada de Madelón hubo un repunte anímico y futbolístico muy importante”, remarcó. Ese cambio permitió al Tatengue meterse en el octogonal y recuperar competitividad.
El dirigente destacó el crecimiento individual de varios futbolistas, lo que abre la puerta a posibles transferencias: “Hay jugadores que levantaron muchísimo su nivel y pueden despertar interés de equipos importantes, dentro y fuera del país”.
Inferiores, identidad y proyección
Uno de los puntos centrales del análisis fue el trabajo sostenido en divisiones inferiores. Torres del Sel enumeró una larga lista de futbolistas formados en el club que hoy juegan en el país y en el exterior, varios de ellos surgidos del norte santafesino. “Unión vende jugadores porque trabaja bien desde abajo, esa es la base”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el contexto económico del fútbol argentino obliga a sostener ese modelo: “Hoy está difícil para todos los clubes, casi ninguno está tranquilo. Sin ventas, es muy complicado sostenerse”.
Un club que va mucho más allá del fútbol
Torres del Sel subrayó el crecimiento institucional y social del club como uno de los grandes logros del año. Unión cuenta con nivel inicial, primaria y secundaria, y a partir de 2026 sumará la Universidad Favaloro con carreras vinculadas a ciencias del deporte.
Además, enumeró el desarrollo de múltiples disciplinas: básquet en Primera, fútbol femenino en la máxima categoría, vóley, hockey, boxeo y la incorporación del handball, además de logros destacados como el campeonato nacional en natación. “Unión hoy es un ejemplo en la Argentina”, afirmó.
Madelón y la calma como método
El regreso de Leonardo Madelón también fue destacado como un factor clave. “Trajo tranquilidad, responsabilidad y orden”, explicó Torres del Sel, valorando además el trabajo del cuerpo técnico y el clima interno del plantel.
Política, país y una mirada social
Fuera del ámbito deportivo, el dirigente dejó una reflexión amplia sobre la Argentina y la política. Deseó que a cualquier gobernante “le vaya bien, que no robe y que trabaje con honestidad”, y resumió su visión social en una idea que repitió varias veces: el FECA. “Familia, escuela, club y amigos. El que tiene esas cuatro cosas, triunfa en la vida”, aseguró.
También expresó su deseo de que 2026 sea un año de crecimiento para el país y sostuvo que “con la riqueza que tiene la Argentina, no debería haber un solo pobre”.
Unión y Colón, una convivencia necesaria
Consultado sobre el clásico rival, fue claro: “Colón tiene que volver a Primera”. Argumentó que cuando ambos clubes están en lo más alto, toda la ciudad se beneficia: más turismo, más trabajo y más movimiento económico. “No soy anti. Soy hincha de Unión, pero quiero que a Santa Fe le vaya bien”, afirmó.
Mirando al 2026
Con una base consolidada y un club ordenado, Torres del Sel se mostró esperanzado: “Si el grupo se mantiene y sigue creciendo, Unión va a volver a ser protagonista”. Y cerró con un deseo que resume el sentimiento tatengue: “Ojalá que antes de irme de este mundo pueda ver a Unión campeón”.
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