María Alexandra Gómez confirmó que el gendarme ya está en su casa, agradeció a Dios por el reencuentro y aseguró que ahora comienza un proceso de recuperación física y emocional.
María Alexandra Gómez, esposa del gendarme Nahuel Agustín Gallo, expresó su emoción tras el regreso de su marido y habló de un verdadero “milagro” luego de más de un año de angustia e incertidumbre.
En un posteo publicado en la red social X, agradeció a Dios por el reencuentro y dejó al descubierto la dimensión del sufrimiento atravesado por la familia.
“Gracias, Dios mío… gracias por este milagro, por este regalo que vuelve a darnos vida. Gracias por mi familia, por sostenernos cuando ya no teníamos fuerzas, por no soltarnos nunca”, escribió.
“La felicidad no me entra en el pecho”
En su mensaje, Gómez reconoció que todavía le cuesta poner en palabras lo vivido: “Tengo tantas preguntas guardadas, tantas cosas por decir… pero hoy las palabras se me mezclan con las lágrimas. Después de tanto tiempo, después de tanto dolor, de tanta incertidumbre, por fin pudimos volver a respirar. La felicidad no me entra en el pecho”.
La mujer detalló que fueron 448 días de lucha sin descanso y calificó el caso como una “Desaparición Forzada” que se extendió durante 445 días, en referencia al tiempo que Gallo estuvo ausente.
“Nahuel está con nosotros. Fueron 14 meses viviendo con el corazón partido… pero nunca vencido. Hoy lo tenemos en casa. Y eso lo cambia todo”, sostuvo.
Un proceso de recuperación física y emocional
Gómez también explicó que comienza ahora una etapa clave para la salud del gendarme. “Nahu necesita sanar su cuerpo y de eso ya se está ocupando un equipo médico. Nahu necesita sanar su corazón y su mente… y de eso nos vamos a encargar nosotros, con amor, con paciencia, con abrazos que reparen cada herida invisible”.
En el cierre del mensaje, anticipó que más adelante habrá tiempo para agradecimientos y relatos más detallados, pero dejó en claro cuál es hoy la prioridad: “Ahora solo necesitamos estar juntos. Mirarnos. Tocarnos. Confirmar que es real. Ahora necesitamos ser familia… sin miedo. #QueSeanTodos”.
El testimonio marca el primer pronunciamiento público de la familia tras el regreso del gendarme y abre una nueva etapa luego de más de un año de incertidumbre y reclamos.