La historia de El Quilla, un emblemático negocio familiar de Santa Fe, se remonta a 1899. Con generaciones dedicadas a la producción de cacao, la marca mantiene viva la tradición chocolatera y la conexión con sus clientes.
El Quilla es una de las marcas representativas de la ciudad de Santa Fe. Nació hace 125 años como un almacén de ramos generales y, con el tiempo, se transformó en la fábrica de cacao favorita de niños y grandes.
La historia de El Quilla comenzó en 1899, cuando Joaquín Cutchet, un español proveniente de San Andrés de Palomar, Barcelona, abrió un almacén de ramos generales en pleno centro de la ciudad de Santa Fe. En ese lugar se fraccionaban y envasaban productos como aceite, vino y yerba, entre otros. Sin embargo, uno de ellos era de elaboración propia y, con el paso del tiempo, se convirtió en la actividad exclusiva del negocio: el cacao.
A lo largo de las generaciones, El Quilla fue pasando de familia en familia, de la mano de los amantes de la chocolatada. Incluso, aquellos santafesinos que se mudan fuera de su ciudad natal, siempre quieren llevarse varias cajas de cacao para disfrutar de su sabor único.

Actualmente, son los bisnietos del fundador quienes están al mando de la fábrica, ubicada en calle Necochea al 2800. Uno de ellos, Joaquín Cutchet, contó que exportan la torta de cacao desde Ecuador, Colombia y Perú. “La procesamos acá y producimos seis toneladas diarias”, detalló.
Por su parte, Lucía Cutchet habló de otra particularidad de su producto. El envase ofrece a los clientes que lo soliciten el legendario recetario de postres y tortas que pueden realizar con cacao. En tiempos de internet e inteligencia artificial, en El Quilla se toman el tiempo de enviar por carta este tan preciado librito. “Lo vamos actualizando periódicamente, sumando recetas nuevas a las anteriores. Enviarlo en formato papel ayuda a mantener esa tradición familiar de pasarse las recetas de madres o padres a hijos.”
FUENTE: Cadena3